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La Moraleja pide más actuaciones al Ayuntamiento de Alcobendas y a su entidad de conservación en una tensa Asamblea

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El pasado 20 de marzo se celebró la Asamblea General de la Entidad de Conservación de La Moraleja. Como es costumbre desde hace lustros este conclave vecinal se llevó a cabo en las instalaciones del campo 1 del Real Club de Golf La Moraleja. Durante su transcurso, el Consejo Rector presidido por Julio Iranzo aprobó la memoria de cuentas de 2023 y el presupuesto para el año en vigor.

La singularidad de la Asamblea de este curso es que hubo récord de asistencia y colas de propietarios para votar si aprobar estas cuentas o no. En este sentido, huelga destacar que en los últimos años 20 años ningún Consejo Rector de La Moraleja pierde unas votaciones de este tipo y no lo hace porque se vota por cuotas de espacio y cupo, es decir, por hectáreas. Este matiz es importante porque las 180 hectáreas del Real Club de Golf, sumadas al coeficiente de los colegios y zonas comerciales localizados en este espacio geográfico hacen casi imposible que el “establishment” no consiga salir victorioso de una votación este tipo. Otra cosa son los vecinos. En total, hubo una asistencia del 35,48% entre asistentes y representados.

El Consejo Rector actual aprobó las cuentas de pasado año, con el 69,68% de los votos presentes y representados, como el nuevo presupuesto, con el 64,16% y que supera los 3 millones de euros.  Durante las intervenciones hubo un poco de todo. Por un lado, los vecinos que tomaron la palabra pidieron más inversiones al Ayuntamiento en aspectos como el asfaltado y sugirieron cambios dentro de los estatutos de la entidad para, por ejemplo, modificar el pago de cuotas a los propietarios y que no abonen los mismo los colegios que los vecinos, ya que no consideran normal que sea semejante el recibo de un centro educativo al que cada día van dos mil alumnos con el impacto que todo esto genera, que un vecino con el mismo terreno.

Además, desde la Asociación de Propietarios de La Moraleja, entidad de nuevo cuño y que ya representa a más de 200 residentes, se puso en tela de juicio, a través de sus representantes, que el actual presidente de la entidad pudiera tener un problema de conflicto de intereses al ser el CEO de Avellanar Inversiones, una sociedad dedicada a la compra, rehabilitación y explotación de bienes inmuebles en el ámbito residencial. Lo Cierto es que más allá del ruido, que lo hubo, y de la falta de consenso, que brilló por su ausencia, el Consejo Rector aprobó todo lo que presentó, e incluso, se dio luz verde a una subida de cuotas de un 6,9% debido, entre otros, al aumento del IPC y convenios laborales.