Juan Diego Botto gana el Premio Nacional de Teatro

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El actor ha sido galardonado este jueves con el Premio Nacional de Teatro por su trabajo en ‘Una noche sin luna’ que empezó a idear hace cuatro años como un recital de poemas de Federico García Lorca y acabó siendo un monólogo en el que él mismo se mete en la piel del poeta.

Estrenado en noviembre de 2020, el montaje ha cosechado desde entonces emocionados aplausos en su gira por España y volverá a la carretera la próxima temporada, después de un parón motivado por otro proyecto que tiene a Botto ahora ocupado, ‘En los márgenes’, su primer largometraje como director, que estará protagonizado por Penélope Cruz y Luis Tosar.

Su trayectoria artística siempre ha estado marcada por su compromiso social y político, que arrancó ya desde pequeño, cuando tuvo que huir con su madre y su hermana de su país natal, Argentina, después de que su padre, Diego Fernando Botto, fuera asesinado por el régimen del dictador Videla.

La obra se centra en los últimos años del poeta granadino y rescata algunos de sus escritos y discursos sobre la censura, la literatura, el teatro, la educación o la nación, que ayudan a entender el contexto y las razones por las que fue asesinado. Pero más allá del trasfondo ideológico y político del espectáculo,  lo que ha despertado ovaciones entre el público es sobre todo la sobresaliente interpretación que el actor hace de Lorca, que ha conmovido a espectadores de diferentes convicciones políticas.

Con una trayectoria importante también en el cine, Botto ha sido seis veces finalista en los premios Goya, pero nunca ha resultado ganador y ahora, en cambio, se lleva el premio gordo del teatro. Ya en 2005 se estrenó como autor con la obra ‘El privilegio de ser perro’, que también dirigió. En 2007 repitió con ‘Despertares y celebraciones’ y, ese mismo año, ‘La última noche de la peste’.

Pero fue en 2012 cuando le llegó su gran éxito como dramaturgo, ‘Un trozo invisible de este mundo’, otro monólogo interpretado por él mismo por el que obtuvo el Premio Max al mejor Autor Revelación y al Mejor Actor, con puesta en escena de Sergio Peris-Mencheta. El tándem con este director funcionó tan bien que Botto no dudó en repetir con él cuando decidió poner en pie ‘Una noche sin luna¡. 

Como actor debutó en el teatro en 1987 con ‘Alessio’, una obra de Ignacio García May producida por el Centro Dramático Nacional, y continuó en los noventa con obras como ‘Veinte años no es nada’, bajo las órdenes de Eduardo Recabarren, y ‘El rufián de la escalera’, obra dirigida por Cristina Rota, con quien también trabajó en ‘Rosencrantz y Guildenstern han muerto’ (2000). En 2008 estrenó en el teatro María Guerrero de Madrid ‘Hamlet’, obra dirigida y protagonizada por Botto con José Coronado, Marta Etura y Nieve de Medina.

El jurado que le ha otorgado el galardón ha destacado precisamente esta versatilidad dentro de las artes escénicas y “su naturaleza de hombre de teatro integral”, así como “su profundo y permanente compromiso con la escena, así como su capacidad para llegar al gran público a través de un lenguaje claro y sencillo pero cargado de poesía”.

En el cine, Botto ha sido finalista en los Goya por su trabajo como actor en ‘Historias del Kronen’ (1995), de Montxo Armendáriz; ‘Plenilunio’ (2000), de Imanol Uribe; ‘Vete de mí’ (2006), de Víctor García León; ‘Ismael’ (2013), de Marcelo Piñeyro, y ‘Los europeos’ (2020)de Víctor García León, así como por su faceta como director en el documental ‘Hay motivo’ (2005).

También ha trabajado bajo las órdenes de directores como Vicente Aranda (Si te dicen que caí), Ridley Scott (La conquista del paraíso), John Malkovich (Pasos de baile) y Daniel Calparsoro (Asfalto), entre otros. Algunos de los títulos más destacados de su filmografía son ‘Martín Hache’ (1997), de Adolfo Aristarain, ‘Silencio roto’ (2001), y ‘Obaba’ (2005), de Montxo Armendáriz.