El ruido del Circuito del Jarama vuelve a generar conflicto en Sanse
Las quejas por el ruido generado por la actividad del Circuito del Jarama vuelven a situarse en el centro del debate en San Sebastián de los Reyes, donde la convivencia entre una de las instalaciones más emblemáticas del automovilismo español y las zonas residenciales próximas arrastra años de polémica.
LMN
El Circuito del Jarama mantiene una intensa programación de pruebas deportivas, tandas y diferentes eventos relacionados con el mundo del motor. Una actividad que, especialmente durante determinados fines de semana, vuelve a generar quejas entre algunos vecinos de las urbanizaciones próximas por los niveles de ruido.
No se trata de un problema nuevo. La actividad del circuito ha sido objeto durante los últimos años de diferentes actuaciones administrativas y judiciales relacionadas con la contaminación acústica y con su situación urbanística.
En 2024, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 11 de Madrid resolvió que el Circuito del Jarama no disponía de la correspondiente licencia de actividad y funcionamiento y requirió al Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes para que adoptase las medidas necesarias para restablecer la legalidad. La resolución fue recurrida.
El conflicto dio posteriormente otro paso. En 2025, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Alcobendas abrió diligencias por un presunto delito contra el medio ambiente y citó como investigados a dos responsables del circuito. El procedimiento tuvo su origen en una denuncia presentada por la Fiscalía después de las quejas vecinales y de las mediciones acústicas realizadas por la Guardia Civil.
Los informes incorporados entonces a la investigación detectaron niveles de ruido superiores a los permitidos durante determinadas actividades, mientras que los vecinos afectados llevan tiempo reclamando medidas que permitan compatibilizar el funcionamiento del circuito con el descanso en las zonas residenciales próximas.
Un circuito histórico rodeado hoy de zonas residenciales
El Jarama fue inaugurado en 1967 en un entorno muy diferente al actual. Allí se disputaron grandes premios de Fórmula 1 y pruebas internacionales que convirtieron al trazado de San Sebastián de los Reyes en uno de los grandes símbolos del automovilismo español.
Casi seis décadas después, el crecimiento residencial experimentado alrededor del circuito ha cambiado considerablemente su entorno. Urbanizaciones y viviendas se encuentran hoy mucho más próximas a una instalación que continúa acogiendo numerosas actividades a lo largo del año.
Precisamente esa convivencia está detrás de un conflicto que periódicamente vuelve al debate municipal y vecinal en San Sebastián de los Reyes. Los afectados reclaman fundamentalmente el cumplimiento de los límites acústicos, mientras el Jarama continúa desarrollando su actividad como uno de los principales escenarios del motor de la Comunidad de Madrid.
El debate vuelve ahora al primer plano coincidiendo además con una semana especialmente marcada por el automovilismo en Madrid y por el regreso de la Fórmula 1 a la capital.