Ir de compras con tu perro: dónde puede entrar y dónde no
Ir de compras acompañado del perro es cada vez más habitual, pero no todos los establecimientos tienen las mismas normas. Repasamos qué dice la legislación y cómo funcionan algunos de los principales centros comerciales de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.
LMN
ada vez es más habitual ver perros acompañando a sus dueños en terrazas, tiendas e incluso centros comerciales. La consideración de las mascotas como un miembro más de la familia ha cambiado también los hábitos de ocio, pero todavía existen muchas dudas sobre hasta dónde pueden entrar y quién decide si un establecimiento admite animales.
La Ley de Bienestar Animal establece que los establecimientos públicos y privados, incluidos bares y restaurantes, pueden permitir la entrada de animales de compañía siempre que no supongan un riesgo y se respeten las condiciones higiénico-sanitarias. En los establecimientos donde se sirven alimentos, los animales no pueden acceder a las zonas destinadas a su elaboración, almacenamiento o manipulación.
Hay además una cuestión importante: cuando un establecimiento no admita animales debe indicarlo mediante un distintivo visible desde el exterior. Los perros de asistencia cuentan con una regulación diferente y su acceso no queda a elección del establecimiento.
Centros comerciales que permiten ir acompañado del perro
En la zona norte de Madrid existen ya centros comerciales que se presentan expresamente como pet friendly. Es el caso de Moraleja Green, en Alcobendas, que permite el acceso de mascotas al centro y cuenta además con numerosos establecimientos identificados en su directorio como pet friendly. Eso no significa, sin embargo, que el perro pueda entrar automáticamente en todos los locales: cada establecimiento puede establecer sus propias condiciones de acceso.
También Plaza Norte 2, en San Sebastián de los Reyes, permite la entrada de animales domésticos. Su normativa establece que los perros deben mantener un comportamiento adecuado, permanecer con correa y caminar junto a su propietario. Tampoco pueden subir al mobiliario ni utilizar las escaleras mecánicas. El acceso a cada tienda depende, de nuevo, de la autorización del propio establecimiento.
Por eso, antes de entrar en una tienda o restaurante acompañado del perro conviene comprobar la señalización de la puerta o preguntar al personal. Que un centro comercial permita mascotas en sus zonas comunes no obliga a todos los negocios de su interior a hacer lo mismo.
¿Y en bares y restaurantes?
La legislación permite que bares y restaurantes acepten animales en aquellas zonas que no estén destinadas a preparar, almacenar o manipular alimentos. A partir de ahí, cada establecimiento puede fijar sus condiciones, siempre respetando la normativa sanitaria y municipal.
En espacios comerciales con amplias zonas exteriores y de restauración, como Moraleja Green, es cada vez más frecuente encontrar locales que identifican expresamente su condición de pet friendly. En cualquier caso, es recomendable consultarlo antes de sentarse, especialmente cuando se quiere acceder al interior.
La regla práctica es sencilla: salir de compras con el perro es cada vez más fácil, pero que pueda acceder al centro comercial no significa que tenga vía libre para entrar en todas las tiendas y restaurantes. Correa, buen comportamiento y comprobar las normas de cada establecimiento siguen siendo imprescindibles.