Diez trucos para dormir mejor cuando el calor no da tregua por la noche
Las altas temperaturas pueden convertir las noches de verano en una batalla contra el termómetro. Algunos pequeños cambios en casa pueden ayudar a refrescar el dormitorio y facilitar el descanso sin tener el aire acondicionado funcionando toda la noche.
LMN
Dormir cuando el calor se mantiene hasta bien entrada la madrugada no resulta sencillo. Las noches tropicales, aquellas en las que la temperatura no baja de los 20 grados, dificultan que nuestro cuerpo se enfríe y pueden terminar afectando a la calidad del sueño.
No hay soluciones milagrosas, pero sí algunos trucos sencillos que pueden ayudar.
- Cierra durante el día y abre por la noche
Persianas, toldos y ventanas deben permanecer cerrados durante las horas de mayor calor, especialmente si reciben directamente el sol. Cuando la temperatura exterior empiece a bajar, es el momento de abrir y ventilar.
- Busca corrientes de aire
Abrir ventanas situadas en puntos opuestos de la vivienda ayuda a expulsar el aire caliente acumulado durante el día. Dejar abierta la puerta del dormitorio también puede mejorar la circulación.
- Utiliza el ventilador
Un ventilador cerca de la cama puede ser suficiente para hacer más llevadera la noche. Si dispone de temporizador, podemos programarlo para las primeras horas de sueño.
- Una ducha fresca antes de dormir
No hace falta meterse bajo agua helada. Una ducha fresca antes de acostarse ayuda a reducir la sensación de calor y puede facilitar el momento de conciliar el sueño.
- Refresca nuca, muñecas y pies
Pasar agua fresca por estas zonas antes de meterse en la cama proporciona una agradable sensación de alivio. Una pequeña toalla húmeda sobre la nuca durante unos minutos también puede ayudar.
- Elige bien las sábanas
En las noches más calurosas conviene apostar por tejidos ligeros y transpirables. Algodón y lino son mejores opciones que muchos materiales sintéticos.
- Enfría la almohada
Meter durante unos minutos la funda de la almohada dentro de una bolsa limpia en el frigorífico puede proporcionar un pequeño respiro a la hora de acostarse.
- Cena ligero
Las cenas copiosas tampoco ayudan a descansar. En las noches de mucho calor es preferible optar por platos ligeros, verduras, ensaladas o frutas.
- No olvides el agua
Mantener una correcta hidratación durante todo el día es fundamental. Dejar un vaso o una botella de agua junto a la cama también puede resultar práctico durante la noche.
- Apaga lo que no necesites
Televisores, ordenadores, lámparas y otros aparatos eléctricos generan calor. Apagarlos con tiempo ayudará a evitar que el dormitorio siga aumentando su temperatura.
Y si nada funciona, queda una última posibilidad: buscar la habitación más fresca de la casa. Durante las noches especialmente calurosas, cambiar temporalmente de dormitorio puede terminar siendo el truco más eficaz.