Día del Cine Español: “Orquesta Club Virginia” una película para no olvidar

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El pasado 6 de octubre se pretendió hacer memoria del extraordinario bagaje que significa, desde el inicio del cine, la filmografía de nuestro séptimo arte. Cientos de películas de todos los géneros y para todos los gustos y edades.
Manuel Vega

He visto y oído en varios medios de comunicación muchas menciones y a muchos influyentes comentando cual ha sido o es su película preferida o la que le ha producido un mayor impacto. Yo he decidido apartarme de los más obvio y tratar de que, quienes la han visto la recuerden y los que no que lo intenten. Me refiero a “Orquesta Club Virginia” que seguramente será un film menor.

Tendrán razón, pero el que quiera pasar una hora y media riéndose y asistiendo a unas actuaciones ejemplares de varios de nuestros mejores actores de los 80 y 90. Y de paso quiere recordar a una figura inolvidable para mí: Quique San Francisco.

Dirigida y escrita (en colaboración con Joaquín Oristrell) por Manuel Iborra, en ella coincidieron Jorge SanzAntonio ResinesSantiago Ramos, Juan Echanove, Emma Suarez, Pau Riba y, como he dicho, Quique San Francisco, sin olvidarnos del gran Torrebruno, entre otros.

La película es genial de principio a fin. Para dar una pequeña idea de por dónde va, esta es una breve sinopsis de las muchas que hay publicadas:

“Tony (Jorge Sanz) es un muchacho de diecisiete años que se une a la banda musical de su padre (Antonio Resines), la “Orquesta Club Virginia”. Están especializados en música de los años cincuenta: boleros y mambos. Pero el tipo de música que le gusta a Tony es bien distinta, y además lo que verdaderamente le atrae, es la posibilidad de conocer mundo y ligar con muchachas extranjeras. Nada más incorporarse a la orquesta, todos marchan rumbo a Oriente”.

Quique San Francisco, como se ve, no es el protagonista, pero cada vez que salía llenaba la pantalla. Tocaba el saxo y era el que armaba todos los líos en los que metía sobre todo a un ingenuo Jorge Sanz.

Toda la interpretación de Quique en esta memorable cinta parece pura improvisación. Es tal la verdad que vemos en su personaje que parece que no ha habido guión para él, que le han dejado hacer su papel como quisiera o que los guionistas han dado con su personalidad y la han transmitido a esta película.

Se ha hablado mucho de su relación estrecha con la heroína y casi todo lo que se sabe lo ha contado él mismo sin tapujos ni vergüenza. San Francisco ha sido siempre un filón para todo aquel que le hiciera una entrevista. Y ha sido, y es, muy querido por todos los que le conocieron.

Se calificó como anarquista de derechas, si no me equivoco, y ejerció como tal. Y a pesar de su físico tan difícil de describir tuvo gran éxito con las mujeres. Su gran amor, Rosario Flores, vivió cuatro años con él y nunca ha sacado a luz nada negativo del actor, salvo sus adicciones. Pero esa es otra historia.

En esta ocasión quiero hacer un intento en conseguir que los que no han tenido la oportunidad de verla hagan un esfuerzo para contemplar esa pequeña obra de arte que es ‘Orquesta Club Virginia’ y que la busquen en las redes o donde sea. Pasarán una hora y media difícil de olvidar

Pero, y al margen, todavía, después de tantos años, tengo en mi mente el momento en el que Juan Echanove canta “El huerfanito”, el tema que Antonio Machín hizo universal, junto a su contrabajo tan grade como él. Una escena que se debe a la descomposición de la orquesta que había puesto en marcha el personaje de Antonio Resines.

En definitiva, me he enchufado a este Día con una película que queda un poco por debajo de obras maestras pero he tenido el capricho de recordarla y recordar a Quique San Francisco un personaje único e irrepetible.