Deportes extremos y retos de superación personal

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Ha transcurrido poco más de un año desde el inicio de la pandemia y en cambio nos invade la sensación de que cualquier hábito, o afición anterior, forma parte de otra vida. Pero sorprendentemente, si el dichoso COVID-19 ha tenido un impacto positivo – incluso en los momentos de confinamiento más severos -, es en el interés generalizado que ha despertado por disfrutar de hábitos de vida más activos y saludables.

Nunca antes habíamos visto las calles de las urbanizaciones de la zona norte repletas de familias disfrutando de paseos en bici, parejas saliendo a correr, grupos siguiendo rutinas de ejercicios al aire libre y aceras repletas de paseantes, que prescinden del coche para hacer pequeñas compras.

Tal ha sido el boom, que durante meses ha resultado casi imposible adquirir bicicletas y otros accesorios deportivos por un desabastecimiento que ha afectado a todo el globo y que aún perdura hoy en día.

Pero lo cierto es que ya estábamos asistiendo a una revolución en el deporte antes del COVID. Si en décadas anteriores el golf, esquí, pádel, o squash, representaban la faceta más social, e incluso aspiracional del deporte, ese lugar lo han copado en los últimos años deportes de resistencia y retos de superación personal.

Deportes como el triatlón de larga distancia (Ironman: 3.8km a nado + 180km en bici + 42km corriendo), carreras de montaña de resistencia (Ultra Trails: >50km) y travesías a nado, han pasado de ser disciplinas de práctica casi exclusiva para militares y bomberos, a ser aficiones frecuentes en los comités de dirección de grandes empresas, entre banqueros, o consultores.

Ya sea con un objetivo de superación personal y autoconocimiento, o por lucir un envidiable currículo deportivo, estas pruebas populares implican un nivel de disciplina, compromiso y dedicación extraordinario. Afrontar la prueba, exige además una fortaleza mental de hierro para superar u obviar la fatiga y el dolor.

Es precisamente esa fortaleza mental, que se forja a base de exponer al cuerpo a repetidas situaciones de estrés, la que convierte estos deportes en aficiones tan adictivas. Es difícil encontrar en otras disciplinas, o ámbitos, tal capacidad de forjar el carácter del que lo practica, dotando de un nivel de resiliencia y seguridad tan firmes.

A tenor de lo anterior, podríamos pensar que estas pruebas son retos extremos. Pero el ser humano – inquieto por naturaleza – ansía buscar nuevos límites. Así hemos asistido en el último lustro, a la exponencial proliferación de pruebas y atletas de ultrarresistencia que atentan contra toda lógica.

Pruebas salvajes como el triple deca Ironman (30 Ironman seguidos), Atravesar los 9.287km transiversianos que separan Moscú del Océano Pacífico en bici en la Transiberian Bike Race, o correr los 266km del popular Sparathlon, son algunos de los desafíos que se organizan año tras año y son desconocidos para el gran público.

Si quieres conocer historias de atletas de leyenda que superan retos extraordinarios, así como los secretos que hay detrás de sus capacidades y otras pruebas asombrosas de ultrarresistencia, te animo a que leas mi último libro “El secreto de la ultrarresistencia – Más allá de los límites físicos”, donde comparto mis experiencias en este campo y recopilo información sobre estas pruebas.

Gustavo López Van Dam Lorenzo