‘Black Phone’, una de terror para fans de “el hombre del saco”

Compartir
¿Terror protagonizado por o dirigido a los niños? ¿La nostalgia y lo retro como tramoya o como mecanismo de indagación sociológica y autorreflexión genérica? ¿Stephen King, Alvin Schwartz, R.L Stine… chocan, se solapan o son todos un poco lo mismo? 
BettyGS

Basada en un conciso relato de Joe Hill (conocen su árbol genealógico, ¿verdad?), naíf y turbia a partes iguales, ‘Black Phone’ ofrece predecibles (y disfrutables) sustos a lo Bogeyman, sí, pero también vestigios de genuina angustia infantil capaces de turbar a cualquier adulto no del todo reconciliado con su pasado.

Ehan Hawke, el niño de ‘Exploradores’, curiosa cinta fantástica de los años 80, no tan conocida como otras propuestas coetáneas más convencionales, ha crecido lo suyo. El adolescente de ‘El club de los poetas muertos’, también. Actor de trayectoria ecléctica, no para de nutrir su trayectoria con cine de género. También novelista, productor y realizador, estuvo nominado a un Oscar en 2001 al Mejor Actor de Reparto por su papel en la excelente ‘Training Day’.

En su amplia filmografía cultiva una vertiente que se decanta claramente por el cine de terror, impulsada por el éxito de la inquietante ‘Sinister’, donde defendía el rol de un escritor de éxito que encontraba, por casualidad, unos fragmentos de película en su casa, filmaciones en Super 8 con un macabro secreto.

Gracias a ‘Sinister’ y ‘Líbranos del mal’, donde Eric Bana se colocaba en la piel de un agente de policía de Nueva York inmerso en la investigación de un rosario de extraños crímenes que le llevaban a aliarse con un sacerdote experto en exorcismos, Derrickson convenció a los fans fatales del género, antes de firmar la dirección de ‘Dr. Strange’. Con ‘Black Phone’, basada en una historia de Joe Hill, el hijo de Stephen King, vuelve a colaborar con Hawke ofreciendo un mosaico de ideas desasosegantes, de irregular calado, que funcionan como historia para no dormir.

El coprotagonista de ‘Antes del amanecer’ encarna a un excéntrico asesino en serie, lo mejor del conjunto. Borda el papel de su sádico psicópata que secuestra niños y los encierra en el sótano.

Tan rutinaria como efectiva, la creación de una atmósfera insana, con sus sustos, se revela igualmente como lo más destacable de un filme que piensa en el gran público, pero contentará especialmente a los espectadores de gusto retorcido. Cuenta con algunas imágenes simbólicas deliciosamente perturbadoras, aunque peca con algunos tics irremediablemente.

Sinopsis

Un sádico asesino secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar, Finney descubre que a través de él puede oír las voces de las anteriores víctimas, las cuales están decididas a impedir que Finney acabe igual que ellas.