Bill Gates: asalto a las eléctricas con su reactor nuclear barato

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Bill Gates ya tiene sitio para construir su nueva planta nuclear experimental de Natrium en colaboración con Warren Buffet. Según Gates, esta tecnología ‘revolucionará el mercado de la electricidad’ con energía mucho más barata y sin producción de CO2
(Agencias)

Gates —a través de su compañía TerraPower— y Buffet —con Rocky Mountain Power, subsidiaria de PacifiCorp— anunciaron sus intenciones hace cinco meses y ahora acaban de anunciar que su planta experimental estará en Kemmerer, un antiguo pueblo minero de solo 2.600 habitantes en el estado de Wyoming. Con el respaldo de las autoridades locales, estatales y el Gobierno del presidente Biden, la compañía confirma que la planta comenzará su construcción en 2024.

TerraPower lleva 15 años desarrollándola en colaboración con GE Hitachi Nuclear Energy. Una vez esté operativa, generará 345 megavatios con cero emisiones de dióxido de carbono. La potencia será suficiente para alimentar 250.000 hogares diariamente por un coste por vatio que, según la TerraPower, es una fracción del coste de la energía nuclear actual.

Cómo funciona

La clave de esa reducción de costes está en la arquitectura de la planta. Aunque el reactor utiliza combustible poco enriquecido (de un 5 a un 20% de uranio), el sistema no utiliza los complejos sistemas de refrigeración de agua que utilizan las plantas nucleares convencionales. Estos sistemas requieren de fuentes de energía externa para sistemas de bombeo de emergencia y son extremadamente caros de construir y operar.

La planta de Gates y Buffett es mucho más sencilla y no depende de fuentes externas o refrigeración por agua. La tecnología se llama Natrium y utiliza sodio líquido tanto para la refrigeración como el almacenamiento de energía de sal líquida. El sodio líquido tiene un diferencial de 785 kelvin entre su estado sólido y gaseoso, lo que le permite absorber más calor que los sistemas de refrigeración líquida. De hecho, el sodio líquido solo requiere refrigeración por aire y, además, no necesita estar presurizado para realizar su función. La planta, según dice TerraPower, está diseñada para funcionar al 100% de su capacidad de forma constante.

El sistema de baterías de sal líquida es de 1 GWh y, según sus creadores, puede enviar a la red un 150% de la energía del reactor durante 5,5 horas cuando haya picos de demanda.

Más segura y barata

Según el CEO de TerraPower —Chris Levesque—, “Natrium será la siguiente mejora en seguridad. No dependerá de fuentes externas de energía, bombas o equipamiento extra para recuperarse en caso de emergencia”, el punto débil que acabó en el desastre de Fukushima porque el tsunami destruyó los generadores de emergencia. Gracias al poder de refrigeración del sodio, asegura, la planta podrá parar “rápidamente”.

el proyecto también tiene sus detractores. Según el director de seguridad nuclear de la organización Unión de Científicos Preocupados Edwin Lyman, el sodio líquido también tiene peligros. “Es un material muy volátil que puede prender fuego si se expone al aire o el agua”, afirma, añadiendo que no entiende cómo han convencido a Bill Gates para meterse en esta aventura.

Está por ver si la apuesta de Gates y Buffet tendrá el éxito que estos anticipan, pero está claro que el cerco a las eléctricas por parte de las ‘startups’ y las grandes potencias continúan. China está poniendo en marcha su primer reactor nuclear sin uranio —que usará sal de torio— mientras sigue construyendo centrales nucleares tradicionales y apuesta con mucha fuerza por la energía de fusión nuclear, algo que también está haciendo Estados Unidos, Europa y compañías privadas con grandes fondos de capital y gente como Peter Thiel o Jeff Bezos detrás. No hay sal sodio que enfríe una carrera por la electricidad barata y limpia que se calienta día a día.