Deporte y vida sana

Y Kilian Mbappé se vistió de blanco después de 7 años de espera

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En una ceremonia todavía más espectacular en la que el Real Madrid y sus aficionados se rindieron a Cristiano Ronaldo, Kilian Mbappé besó el escudo del equipo y confesó que había cumplido el sueño de toda su vida.
Manuel Vega

Hoy, después del mediodía, el Bernabéu ha sido un lugar donde las emociones han ocupado el estadio más admirado del equipo más admirado. Desde Florentino, el Presidente, pasando por Zidane y terminando en el nuevo ídolo madridista, Kilian Mbappé, para entusiasmo de más 75.000 seguidores que no se lo han querido perder.  

El Presidente ha sido el primero en dirigirse a ese público casi abducido por estar presente en este momento único e histórico:

“Hace 12 años invitaste a un pequeño a la Ciudad Deportiva y es por eso que hoy, debías estar aquí, Zidane Hoy damos la bienvenida… a Kylian Mbappé”.

“Querido Kylian, ya estás aquí, enhorabuena. Sé muy bien la emoción que sientes, porque de niño vi cómo te brillaban los ojos cuando mirabas a tus ídolos. Porque sé lo que supone este club para tu corazón. Esta afición hoy te acoge y estará contigo hasta el final. Has conseguido tu sueño porque no te has rendido nunca y estás aquí, porque has querido. Sólo tu fuerza de voluntad ha hecho esto posible. Gracias por hacer un esfuerzo que muchos ni se imaginan. Ya vistes esta camiseta, la de las 15 Copas de Europa, la del club que no se rinde nunca. Bienvenido a tu casa, bienvenido al Real Madrid”.

Le llegó el turno al jugador y, con el estadio ya emocionado, comenzó:

“Buenos días”, esboza. Y se cae el Bernabéu. “Voy a intentarlo en español. He soñado muchas noches con esto… y hoy se hace realidad. Soy muy feliz.Gracias al presidente y a todos los que han trabajado para que esté aquí. Sé que ha sido difícil, pero soy jugador del Real Madrid. Veo feliz a mi familia…”. Y no le dejaron seguir. Todos empezaron a gritar: “¡Qué bese Luego fueel escudo! ¡Qué bese el escudo!”. Apenas tardó en un segundo: lo agarró y besó con cariño. Ovación atronadora, probablemente la mayor de toda la mañana.

“Ahora tengo un sueño, ganar con el Real Madrid. Y quiero decir que voy a dar la vida por este club y este escudo. Espero estar a la altura de la historia. Quiero decir a los niños que yo fui como vosotros, tenía un sueño y hoy lo hago realidad. Sólo tengo un consejo: pasión y soñar, eso te lleva a conseguir lo que quieras. Hoy estoy yo aquí, pero la próxima vez puede estar uno de vosotros. Estoy muy emocionado, la verdad, mucho. Me hace enormemente feliz estar en el club de mis sueños, el más grande de la historia del fútbol… no quiero hablar mucho más porque voy a llorar, pero sí hacer una cosa más: uno, dos, tres… ¡Hala Madrid!”.

Luego llegaron los momentos de más fotografías, con las quince Copas de Europa, de dar una vuelta al estadio mandando balones a las gradas y, en definitiva, de gozar de un momento histórico para los protagonistas y los seguidores, sabiendo que habían asistido a un acontecimiento absolutamente deseado por todos los que llenaron el Bernabéu y por muchos otros que se tuvieron que contentar con las pantallas de televisión, después de 7 años irreductibles.