Tensión vecinal ante movimientos en la parcela del cantón de Montecarmelo
La entrada de excavadoras este lunes en la parcela destinada a la construcción del cantón de Montecarmelo genera incertidumbre
Lejos de la calma que se preveía tras una sentencia que anulaba el proyecto del cantón de Montecarmelo, la zona se ha llenado de tensión este lunes, después de que los vecinos hayan visto entrar a la parcela varias excavadoras.
En concreto, a primera hora, maquinaria pesada accedió a la parcela 26.2.b, escoltada por la Policía Nacional, sin que se haya comunicado oficialmente el propósito de los trabajos iniciados.
Desde la Asociación Vecinal de Montecarmelo denuncian que el vallado y la presencia de excavadoras contradicen la afirmación municipal de que “no han comenzado las obras”.

El Ayuntamiento insiste en que se trata de una actuación administrativa ordinaria, pero los vecinos recuerdan precedentes como la retirada de 207 árboles en primavera, que también se presentó como un “trasplante”.
La parcela en cuestión fue objeto de una sentencia del Juzgado Contencioso-Administrativo número 9, que anuló el proyecto del cantón y la base del SELUR por falta de estudio de impacto ambiental. A pesar de ello, el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, firmó un nuevo decreto en junio para continuar con la infraestructura, que los vecinos consideran de carácter industrial.
Críticas por la falta de transparencia
La zona afectada está junto al Parque de Montecarmelo y colindante con centros educativos como el Colegio Alemán. Vecinos que paseaban a primera hora han documentado la llegada de las máquinas, mientras que niños del barrio también fueron testigos del despliegue. La falta de señalización y de información oficial sobre el tipo de intervención ha generado inquietud.
Desde la plataforma ciudadana ‘No al Cantón en Montecarmelo’ se critica que estas acciones se realicen en pleno mes de agosto, aprovechando el periodo vacacional. “Es una forma de actuar que desprecia la participación vecinal y la transparencia”, afirman. Algunos residentes incluso se han sentado frente a las excavadoras como forma de protesta.
El Ayuntamiento sostiene que la parcela no está catalogada como zona verde y forma parte del patrimonio municipal del suelo. Sin embargo, los vecinos insisten en que el terreno ha sido utilizado como espacio natural y de recreo, y que su transformación en un cantón industrial afectaría gravemente al entorno y a la calidad de vida del barrio.