¿Tengo hambre o ansiedad?

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En ocasiones, la ansiedad nos juega malas pasadas y nos lanzamos a la comida sin pensar. El problema es que no solemos elegir alimentos saludables, al contrario, son las “calorías vacías”, que se acumulan en forma de “michelines” sin aportar ningún tipo de nutriente, las que nos seducen.
Doctora Blanca Rodríguez Ayala

El hambre “real” surge de forma progresiva, nos la pide el cuerpo y va a más con el paso del tiempo, al final el estómago se queja emitiendo ruidos, o bien tenemos una sensación de vacío y de falta de energía que se calma por completo cuando le proporcionamos cualquier tipo de alimento. 

Por el contrario, el hambre emocional no afecta al aparato digestivo, es más repentino, puede aparecer al ver alimentos ultraprocesados, dulces, comida rápida o al pensar en ellos. No aparece de manera progresiva ni le da por pedirnos frutas y verduras, es más una necesidad  inmediata que tenemos que calmar con azúcares y que, tras la ingesta, tampoco nos deja conformes. 

Ya sabes, si tienes unas ganas de comer fuera de lo común y no te sirve cualquier alimento sano si no que tu mente sólo piensa en carbohidratos, probablemente la ansiedad se esté apoderando de ti y la solución no esté en darte un atracón, por el bien de tu salud. 

Dra Blanca Rodríguez Ayala. Médico y asesora nutricional

@blanca4615

www.laconsultadeblanca.es