Setas, empieza su momento, pero cuidado con las tóxicas

Compartir
El otoño es el momento perfecto para que los aficionados a la micología puedan disfrutar de un paseo por el campo y recolectar setas, pues es la época del año en la que comienza la temporada de este alimentomuy codiciado por las numerosas posibilidades culinarias que ofrece. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todas las setas son comestibles.
LMN

Según la OCU, en España existen 1.500 especies de hongos, de los que unos 100 contienen sustancias tóxicas. Aunque parece un porcentaje pequeño, resulta suficiente para que cada año se registren cientos de intoxicaciones y decenas de fallecimientos debido a su ingesta.

Por ello, es muy importante saber diferenciarlas con claridad y no consumirlas sin estar seguros de que son aptas para ello. Se pueden identificar fijándose en varios detalles:

– Color y aroma. Hay que llevar un especial cuidado con los colores llamativos como el rojo, verdoso y anaranjado fuerte, pues suelen reflejar la toxicidad de las setas. También es importante fijarse en el tallo, bien al recolectarlas o al cocinarlas, ya que, si cambia de color y adopta un tono azulado o suelta un líquido lechoso no la comas, es probable que sea venenosa. En cuanto al aroma, si el producto desprende un olor desagradable o parecido a algún compuesto químico, es muy probable que no sea comestible.

– Color de las esporas. Por su parte, el color de las esporas también puede indicarnos si podemos consumir o no una seta. Para observar este detalle, es recomendable llevar un pequeño trozo de papel o una cartulina para ponerlos debajo del sombrero cuando arranques la seta. Si el color de las esporas es muy oscuro o presenta tonos rosados, puede ser tóxica.

– Láminas blancas, anillo y volva. Estos tres elementos suelen aparecer en muchas clases de setas venenosas, sobre todo en algunas de la familia de las amanitas, por lo que conviene fijarse en ellos. En primer lugar, debajo del sombrero se encuentra el himenio, donde la seta guarda sus esporas. Si este tiene forma de láminas blancas, descarta la seta. Tampoco la recojas si en el tallo aparecen uno o dos pliegues con forma de anillo. Además, es importante recolectar el hongo en su totalidad, pues, si la seta presenta un ensanchamiento en el extremo final del tallo, llamado volva, puede ser venenosa.

– Velo. Por último, para saber si una seta es venenosa, puedes fijarte también en si tiene una especie de tela casi trasparente, similar a un ligero velo, en la zona del tallo o debajo del sombrero. Esto podría indicarnos que es tóxica.

Entre las que sí se pueden consumir, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) destaca las siguientes:

  • Boletus
  • Oronja
  • Setas de cardo
  • Setas de San Jorge
  • Angula de campo
  • Colmenillas
  • Rebozuelo
  • Lengua de vaca
  • Níscalo
  • Parasol
  • Cantharellus
  • Trompeta de los muertos
  • Llenegra gris
  • Pie azul
  • Pie violeta
  • Senderuela
  • Seta de brezo
  • Falso Boletus
  • Portobello
  • Champiñón
  • Falsa seta de cardo
  • Shiitake
  • Enoki
  • Shimeji