Cultura y entretenimiento

‘Septiembre 5’, un periodista deportivo frente a la tragedia de los Juegos Olímpicos de Múnich

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No son pocos los momentos fascinantes del filme de Tim Fehlbaum, las sólidas interpretaciones de un reparto coral y a su inteligente entramado visual con imágenes de archivo.

Los Juegos Olímpicos de Múnich, en 1972, buscaban romper con el conflictivo pasado alemán cuando tan solo habían transcurrido 27 años de la muerte de Hitler.

Pero todo se tornó pesadilla cuando un comando terrorista de Septiembre Negro penetró en la oscuridad de la noche en la Villa Olímpica y tomó como rehenes a once atletas israelíes.

Fueron 22 horas frenéticas en las que periodistas sin experiencia ni en el ámbito geopolítico ni en la cobertura de sucesos asumieron la responsabilidad de narrar a mil millones de personas el trágico acontecimiento en tiempo real, afrontando por primera vez complejos dilemas deontológicos que marcaron el devenir de la profesión.

En el centro del relato encontramos a Geoffrey Manson (John Magaro), un joven realizador que en su primer día al frente de la sala de control tendrá que lidiar con el secuestro de los atletas y con el carácter contrapuesto de sus dos superiores inmediatos: el cabal productor Marvin Bader (Ben Chaplin), preocupado por las implicaciones éticas y morales del trabajo, y el ambicioso director de deportes Ronnie Arledge (Peter Sarsgaard), que luchará por conservar la cobertura pese a las presiones de la cadena para ceder los mandos a los informativos y cuyo enfoque se centra en el impacto emocional, acercándose al sensacionalismo.

El guion de Fehlman, Moritz Binder y Alex David logra captar el vértigo de unas horas en las que Manson, con recursos limitados pero decisión y capacidad de adaptación, se enfrentó a situaciones ignotas en la historia de la televisión. 

Una de las preguntas que surgirá es si se puede emitir una ejecución en directo. En un momento clave, la retransmisión enfoca la operación de unos policías de paisano que tratan torpemente de infiltrarse en el edificio en el que se encuentran los rehenes. Pero ¿estarán siguiendo también la retransmisión los terroristas?

En la búsqueda de tensión, Fehlbaum acaba anteponiendo el entretenimiento frente a la claridad expositiva y el rigor, pero no son pocos los momentos fascinantes de ‘Septiembre 5’. 

Tanto la puesta en escena, a través de los monitores del estudio, como el soberbio trabajo de montaje recurren a estas imágenes de archivo con inteligencia y profusión, logrando que el espectador se zambulla en un momento que cambió para siempre a los medios de comunicación.

El trágico suceso que transformó para siempre la cobertura informativa en los medios y que sigue marcando la forma en que se abordan las noticias actuales. Ambientada en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972, relata las peripecias de un equipo de transmisión deportiva de EE. UU. que rápidamente pasa de informar sobre deportes a cubrir en vivo el secuestro de atletas israelíes. La trama se centra en Geoff, un joven productor ambicioso que busca demostrar su capacidad ante su jefe, el icónico ejecutivo de televisión Roone Arledge. Junto a la traductora alemana Marianne y su mentor Marvin Bader, Geoff se encuentra inesperadamente a cargo de la cobertura en directo. Ante el cambio brusco de tema y narrativa, con plazos ajustados, rumores contradictorios y la vida de los rehenes en juego, Geoff debe tomar decisiones difíciles y enfrentar sus propios dilemas éticos.