Por una Navidad mentalmente saludable

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Aunque nos la venden como una época alegre, y probablemente así haya sido durante la mayor parte de nuestra infancia, también puede resultar todo lo contrario cuando algunos de nuestros seres queridos empiezan a faltar, sobre todo si es la primera Navidad sin ellos.

Lejos de esconderse y dejar de celebrarla, es importante saber cómo afrontar estas fechas cuidando la salud mental para evitar que la tristeza, la ansiedad y la soledad nos invadan. No es obligatorio ser felices, pero si conviene hacer un esfuerzo por intentarlo, tanto por nosotros mismos como por quienes nos rodean y nos quieren.

Antes de nada, recuerda que tu bienestar es lo primero y que lograrlo puede ser más sencillo si sigues los siguientes consejos:

1. Piensa en lo que te haría sentir mejor durante estas fiestas y adáptalo a ellas, que no te frene creer que hay que moverse por tradiciones, hazlo siempre por sentimientos placenteros. La presión social no tiene por qué que influir en tus actos, no hagas nada por obligación, mira por ti mismo para poder disfrutar de estas fechas todo lo posible, teniendo en cuenta tus circunstancias personales.

2. Intenta ser positivo. De cualquier suceso dicen que puede extraerse un aprendizaje que nos sirva de cara al futuro, no te quedes con el lado negativo de los acontecimientos ni pienses que todo “lo malo” te sucede a ti.

3. Si te supera pensar en el agobio que va a suponerte el hecho de estar acompañado de mucha gente, plantéaselo a tus íntimos y proponles una celebración sólo con los más allegados, seguro que lo entenderán.

4. Si no te apetece asistir a todos los eventos a los que estás invitado, prioriza y elige los que creas que te van a hacer sentir más cómodo.

5. Rodéate únicamente de quienes te hagan esbozar una sonrisa, de aquéllos que consigan, que aunque sólo sea por un momento, puedas olvidarte de tus preocupaciones.

6. Recuerda que el consumismo no debe de ser fuente de problemas económicos durante los meses venideros. Los detalles no están solo en las compras, utiliza tu imaginación para sorprender a alguien sin gastar dinero, o haciéndolo dentro de tus posibilidades, verás cómo te lo agradece.

7. Si te entristece ver que los objetivos que te marcaste a principio de año no se han cumplido, en lugar de lamentarte haz el esfuerzo de conseguirlos a partir de ahora, el comienzo anual no tiene por qué ser el principio de tus propuestas, cualquier momento es bueno para empezar con los retos. Deja la culpa en un rincón para que no frene tus nuevos propósitos, piensa por qué no los has cumplido y adapta las circunstancias para que esta vez sí puedas llegar a ellos. No te propongas metas muy altas, ve poco a poco, así evitarás volver a desistir.

Doctora Blanca Rodríguez Ayala