‘Personas decentes’ de Leonardo Padura, lo último y lo mejor de la novela negra

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Esta entrega nos trae de regreso a Mario Conde, personaje que protagoniza las novelas policíacas de Padura y que conocemos mejor que al propio autor. En esta novela, la más policíaca de todas las de Padura, transitamos La Habana a través de un siglo en dos tramas detectivescas. 
Manuel Vega

Leonardo Padura (La Habana, 1955), antes de recibir el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2015 por el conjunto de su obra, había logrado el reconocimiento internacional con la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde: Pasado perfectoVientos de cuaresmaMáscarasPaisaje de otoñoAdiósHemingwayLa neblina del ayerLa cola de la serpiente y La transparencia del tiempo. También es autor de La novela de mi vidaEl hombre que amaba a los perrosHerejesAquello estaba deseando ocurrirRegreso a Ítaca y Agua por todas partes.

En esta ocasión recuperamos La Habana de marzo de 2016, donde los Rolling Stones ofrecieron un multitudinario concierto gratuito y cuando Barack Obama se convirtió en el primer presidente de los Estados Unidos en visitar Cuba desde 1929. Como guinda del pastel, Chanel, la prestigiosa casa de moda francesa, eligió el Paseo del Prado de La Habana para uno de sus desfiles más celebrados. 

El asesinato que tiene que investigar Mario Conde nos alerta de otro tema fundamental en la novela. El abuso de poder de las élites políticas. Reynaldo Quevedo, personaje oscuro de lo peor de los tiempos de la Revolución, ha sido asesinado y las acciones de este viejo desempolvan las tropelías tremendas de un tiempo que parece que ahora nadie quiere recordar. 

Con esta novela, Leonardo Padura barre un poco más los senderos cubiertos por la desmemoria para que sepamos y sabiendo nos miremos en el espejo de la existencia. Y lo hace como sólo saben hacerlo los Rolling Stones: entregando algo de lo mejor que pueden crear los hombres. Un poco de belleza. Y, por supuesto, una necesaria dosis de decencia.

Resumen

La mejor de las novelas de Mario Conde: el asesinato de un exdirigente cubano en el momento de máxima efervescencia en Cuba con la visita de Barack Obama.
La Habana, 2016. Un acontecimiento histórico sacude Cuba: la visita de Barack Obama en lo que se ha llamado el «Deshielo cubano» —la primera visita oficial de un presidente estadounidense desde 1928—, acompañada de eventos como un concierto de los Rolling Stones y un desfile de Chanel, ponen patas arriba el ritmo de la isla. Por eso, cuando un exdirigente del Gobierno cubano aparece asesinado en su apartamento, la policía, desbordada por la visita presidencial, recurre a Mario Conde para que eche una mano en la investigación. Conde descubrirá que el muerto tenía muchos enemigos, pues en el pasado había ejercido de censor para que los artistas no se desviaran de las consignas de la Revolución, y que había sido un hombre déspota y cruel que había acabado con la carrera de muchos artistas que no habían querido plegarse a sus extorsiones. Cuando unos días después se encuentra un segundo cadáver asesinado con el mismo método, Conde deberá descubrir si las dos muertes están relacionadas y qué hay detrás de estos asesinatos.
A esa trama, se suma una historia que escribe el protagonista, situada un siglo antes, cuando La Habana era la Niza del Caribe y se vivía pensando en el cambio inminente que produciría el cometa Halley. Un caso de asesinato de dos mujeres en La Habana Vieja destapa la lucha abierta entre un hombre poderoso, Alberto Yarini, refinado y de buena familia, capo de los negocios de juego y de prostitución, y su rival Lotot, francés, que le disputa la preeminencia. El desarrollo de esos hechos históricos tendrá conexión con la historia del presente de un modo que ni el propio Mario Conde sospecha.