‘Nuda propiedad’, cuando comprar una casa se convierte en una auténtica pesadilla
Susana Abaitua y Maxi Iglesias protagonizan esta comedia negra española que parte de un problema muy reconocible, las dificultades para acceder a una vivienda, y lo lleva hasta una situación tan disparatada como incómoda.
LMN
El precio de la vivienda, las dificultades para conseguir una hipoteca y la imposibilidad de encontrar una casa que encaje en el presupuesto se han convertido en un problema para miles de personas. Sobre esa realidad construye su historia ‘Nuda propiedad’, la nueva película de Alberto Utrera, que acaba de llegar a los cines con Susana Abaitua y Maxi Iglesias como protagonistas.
La cinta utiliza la comedia negra para contar la historia de Vera y Lucas, una pareja que ronda los cuarenta años y que, como tantos otros, lleva tiempo buscando una vivienda que pueda permitirse. Cuando prácticamente han asumido que comprar una casa está fuera de su alcance, aparece una oportunidad difícil de rechazar: un piso de grandes dimensiones por un precio muy inferior al que encontrarían normalmente en el mercado.
La explicación está en las condiciones de la operación. La vivienda se vende en nuda propiedad, una fórmula por la que los compradores adquieren el inmueble, pero la persona que conserva el usufructo puede continuar viviendo en él. En este caso, Vera y Lucas serán propietarios del piso, aunque tendrán que esperar para poder utilizarlo porque su anciano ocupante mantiene el derecho a permanecer allí.
Lo que comienza como una oportunidad para conseguir por fin la casa que buscaban acaba convirtiéndose en el punto de partida de una sucesión de situaciones cada vez más complicadas. La desaparición del usufructuario y su posterior regreso alteran los planes de la pareja y hacen que la espera, las prisas por disponer de la vivienda y sus propias expectativas vayan llevando la historia hacia un terreno mucho más oscuro.

Una comedia con un problema muy actual de fondo
Alberto Utrera dirige una película cuyo punto de partida resulta especialmente reconocible en un momento en el que acceder a una vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de muchas familias. El director utiliza esa realidad para construir una comedia que exagera las situaciones, pero que parte de circunstancias que forman parte del día a día del mercado inmobiliario.
La película juega además con una figura, la nuda propiedad, que ha ganado presencia en los últimos años. El propietario vende su vivienda, pero mantiene el usufructo, normalmente de manera vitalicia, mientras que el comprador consigue el inmueble por debajo de su valor de mercado a cambio de no poder disponer de él inmediatamente.
Ese choque de intereses es precisamente el que aprovecha la cinta para llevar a sus personajes al límite. La necesidad de tener una casa, la incertidumbre sobre cuándo podrán ocuparla y una oportunidad inmobiliaria aparentemente perfecta sirven para construir una historia que mezcla humor negro, drama y situaciones incómodas.
Junto a Susana Abaitua y Maxi Iglesias, el reparto cuenta con David Lorente, Pepe Viyuela, Paco Churruca y Stéphanie Magnin. ‘Nuda propiedad’ tiene una duración aproximada de 99 minutos y está recomendada para mayores de 12 años.
La película se encuentra ya en las salas españolas desde el 2 de octubre, dentro de una cartelera de otoño en la que el cine español vuelve a buscar historias muy pegadas a asuntos cotidianos. En este caso, lo hace alrededor de una pregunta que cada vez más compradores se plantean: qué estarían dispuestos a aceptar para conseguir una vivienda a un precio que puedan pagar.
El estreno ha llegado este fin de semana a las principales salas, entre ellas los complejos de cine del norte de Madrid como Kinépolis Diversia,
