Educación

Madrid impulsa un plan de lectura de verano para fomentar el hábito lector durante las vacaciones

Compartir

La iniciativa incluye recomendaciones para leer en casa, al aire libre o de viaje, con propuestas adaptadas a cada edad y actividades como talleres, cuentacuentos y audiolibros

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un Plan de Orientaciones de Lectura de Verano con el objetivo de mantener y reforzar los hábitos lectores de los alumnos durante las vacaciones estivales. La iniciativa propone convertir los libros en una alternativa de ocio durante el periodo sin clases mediante actividades adaptadas a distintos entornos y momentos del verano.

La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, ha presentado el programa en la biblioteca Alejandría del colegio Arenales Carabanchel, acompañada por el concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, y la directora del centro, María Vega.

Durante el acto, la consejera compartió una jornada con alumnos de sexto de Primaria del colegio y estudiantes del mismo curso del colegio de Educación Especial Cambrils. Los escolares hablaron sobre sus lecturas favoritas, los libros que tienen previsto leer durante el verano y sus aspiraciones profesionales, mencionando opciones como Arquitectura, Veterinaria o Policía.

El nuevo plan ofrece una serie de recomendaciones para que la lectura continúe presente durante las vacaciones, tanto en los hogares como en bibliotecas, librerías de proximidad o espacios abiertos como playas, piscinas, parques y zonas naturales.

Entre los consejos incluidos se encuentra establecer una rutina diaria de lectura en un lugar cómodo y con buena iluminación, crear un carné lector personal y participar en actividades culturales relacionadas con los libros, como cuentacuentos, talleres o encuentros con autores. La Comunidad distribuirá una guía ilustrada con todas estas propuestas entre los centros educativos para que llegue a las familias.

Desde el Gobierno regional han destacado que leer durante el verano permite conservar las competencias adquiridas durante el curso, estimula la imaginación y la curiosidad y ayuda a que los niños se acerquen a los libros desde el disfrute y no únicamente desde la obligación escolar.

“Leer es un buen recurso para seguir fomentando la inspiración y la creatividad de nuestros niños”, señaló Zarzalejo, quien también puso como ejemplo el crecimiento de la biblioteca del colegio Arenales Carabanchel, que desde su apertura en marzo ya ha superado los 3.000 libros leídos y aspira a alcanzar los 10.000 durante el próximo curso.

La consejera defendió la importancia de impulsar las habilidades lectoras desde edades tempranas y animó a los alumnos a mantener el contacto diario con los libros, aunque sea durante unos minutos. Según destacó, la lectura puede convertirse además en una herramienta de relajación y descanso frente al uso de dispositivos electrónicos.

El plan incluye recomendaciones específicas según la edad. Para Educación Infantil se aconsejan álbumes ilustrados con imágenes llamativas y textos breves, así como libros con elementos interactivos como marionetas, tarjetas o recursos sensoriales. También se recomiendan historias con estructuras repetitivas que faciliten la participación de los más pequeños.

En Primaria, las propuestas se amplían con libros divulgativos, aventuras, relatos de viajes, historias de misterio, mundos imaginarios y obras de humor. También se incluyen cómics, novelas gráficas y libros relacionados con disciplinas como la ciencia, la historia, la música, la geografía, el teatro o la poesía, además de aquellos que ayudan a trabajar la gestión emocional.

Durante el encuentro, varios alumnos compartieron sus preferencias literarias. Ariadna destacó su afición por los cómics y las novelas gráficas, mientras que Rocío y Alejandra señalaron títulos como Redes e Invisible entre sus favoritos, comentando que suelen intercambiar opiniones sobre las historias con sus compañeros.

Desde la apertura de la biblioteca escolar, todos los alumnos del centro —más de 1.000 estudiantes desde Infantil hasta Bachillerato— utilizan este espacio de forma habitual junto a sus profesores, con actividades como lecturas interpretativas destinadas a reforzar el interés por la literatura.

La propia consejera también compartió sus gustos personales y mencionó a John Grisham como uno de sus autores preferidos por sus novelas sobre juicios y tribunales. Como cierre, animó a los estudiantes a incorporar la lectura a su rutina diaria: “Diez minutos al día pueden ser suficientes para crear un hábito”, recordó.