Los ayuntamientos ponen a las cotorras argentinas en su “punto de mira”

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Las ciudades se movilizan con planes cuyo objetivo final es acabar con la expansión de esta ave invasora. El proyecto más conocido es el del Ayuntamiento de Madrid, que para acabar con la superpoblación de cotorras va a destinar 3 millones de euros a un plan que pretende eliminar 11.700 cotorras en los próximos meses, lo que representa el 90% del total .

El objetivo del Ayuntamiento es dejar el número de cotorras en un 10%, es decir, un total de 1.300. El coste de la inversión asciende a unos 250 euros por cada animal.

Para tomar esta decisión, desde el consistorio madrileño se informó que, según el último censo, la población de Cotorras alcanza las 13.000 en la capital. Este dato supone un crecimiento del 33% en los últimos tres años, pasando de las 9.000 registradas en 2016 a las 13.000 que se contabilizaron el año pasado, según un estudio realizado por la Sociedad Española de Ornitología SEO/Birdlife.

El Ayuntamiento de Madrid hace caso a diversos organismos que han alertado sobre el peligro que generan este tipo de loros. Un ejemplo es la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), que lleva tiempo advirtiendo de la “peligrosidad de las cotorras para la salud pública, la seguridad, la higiene ambiental, la fauna y la flora endémicas de España”

Referente al proyecto que se pondrá en marcha para acabar con estos pájaros verdes de la familia de los loros -de nombre científico Myiopsitta monachus, se pondrán trampas, redes y se cerrarán los nidos para que cuando las aves acudan allí a dormir se las pueda cazar con la mano. También, lo más lógico, es que se lleve adelante una esterilización de los huevos para que las cotorras no se reproduzcan.

Las diferentes protectoras de animales no ponen de acuerdo en como controlar esta plaga y entre ellas se ha suscitado un interesante debate de cómo se debería de hacer. Lo que esta claro es que las administraciones públicas se ven obligadas a actuar ante un ave invasora que está en Madrid, donde se calcula que están la mitad, pero también en Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Málaga, Cádiz o Santa Cruz de Tenerife,

En Alcobendas y San Sebastián de los Reyes también se están realizando ya controles de nidos, que pueden alcanzar los 200 kilos de peso y al caer pueden ser muy peligrosos para la seguridad de las personas.