Cultura y entretenimiento

‘La viuda negra’, una película sobre el crimen de Patraix que se estrena en Netflix

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Carmen Machi protagoniza con Tristán Ulloa e Ivana Vaquero un nuevo ‘true crime’ que recrea la historia negra de nuestro país: en este caso un asesinato reciente, cometido en 2017.

El crimen de Patraix se perpetró en 2017 y fue en 2018 cuando la justicia envió a prisión a los dos condenados del asesinato de Navarro: María Jesús Montero Cantó, esposa de la víctima, y Salvador Rodrigo, su amante. Él fue condenado por ser autor material del crimen; ella, por ser la instigadora según el jurado popular.

María Jesús, más conocida como Maje, era enfermera del Hospital Casa de la Salud de Valencia. Desde septiembre de 2016, estaba casada con Antonio Navarro, con quien vivía en el barrio valenciano de Patraix. En ese momento, tenían 26 años ella y 37, él. Maje mantenía una relación paralela con Salvador, casado y padre de una adolescente.

El cuerpo de Antonio fue hallado en su garaje el 16 de agosto de 2017. El matrimonio no había cumplido ni un año de casados. La policía descartó inmediatamente la posibilidad de un robo y comenzó a indagar en el entorno de la víctima.

Los investigadores intervinieron una llamada de teléfono entre la viuda de Antonio y un compañero de trabajo que fue determinante. Maje había convencido a Salva de matar al ingeniero, custodio de varios seguros de vida que, una vez fallecido, administraría ella. La mujer recibiría casi un tercio de los bienes de su difunto marido, además de la paga de viudedad de por vida (unos 1.600 euros al mes).

Salva estaba enamorado de Maje hasta los huesos. Según el escrito de acusación del fiscal, la relación le causó «una situación de intenso enamoramiento y dependencia emocional hacia la acusada».

forenses explicaron que fue un ataque «sorpresivo» y una muerte «rápida». Luego, según la sentencia, se cambió de ropa, eliminó pruebas y desapareció. Cumpliendo su plan, después se vio con Maje en casa de la hermana de ella. De camino, arrojó el arma homicida, un cuchillo, en una fosa séptica de su propiedad.

El juicio paralelo de los medios empezó pronto. Así fuimos sabiendo detalles de los amantes y su relación. Llamó la atención que Salva no era el único amante de Maje. Era uno más. La mujer se veía por las noches con un fisioterapeuta, un publicista y un guardia urbano, aprovechando su turno nocturno en el hospital.

Maje parecía obsesionada con el dinero y el sexo. Solo habían pasado 23 días del asesinato de Antonio y la viuda salió de fiesta. En una discoteca de Alicante conoció a un guardia urbano, con quien tuvo sexo esa misma noche.

Durante el juicio real, Maje negó cualquier tipo de participación, planificación o deseo de la muerte de su marido y solo admitía haber encubierto a su examante. Él, en cambio, confesó la muerte, aunque aseguró que porque ella le pidió que lo hiciera.

El jurado creyó a Salvador y opinó que ambos actuaron de común acuerdo para perpetrar el crimen y que sería él quien ejecutaría la acción. Para ello, Maje facilitó las llaves del garaje a su entonces amante e información precisa de Antonio para que acabara con la vida de él a cuchilladas.

La Fiscalía pedía para ella 22 años de prisión por el delito de asesinato con la circunstancia agravante de parentesco y otros 18 años para Salvador. El letrado de la familia de Antonio Navarro, la víctima, solicitaba para la acusada la pena máxima por el asesinato, es decir, 25 años de cárcel, mientras que rebajó lo reclamado para Salva hasta los 16 años al estimar la atenuante de confesión.

La defensa de Maje reclamaba la absolución para su representada al considerar que no había quedado probada su participación en los hechos. La abogada de Salvador reclamaba para su cliente siete años y medio de prisión al estimar las atenuantes de confesión y de reparación del daño.

En octubre de 2020, se dictó sentencia. Un jurado popular consideró por unanimidad a ambos culpables del asesinato. La ‘viuda negra’ fue condenada a 22 años de cárcel por el asesinato de su marido, a quien Salva mató a sangre fría. A él le cayeron 17 años de prisión por ser el autor material del crimen.

Para fijar las penas, el presidente del tribunal aplicó a Maje la circunstancia agravante de parentesco y apreció la atenuante de colaboración con la justicia en Salvador. Junto a la prisión, se estableció una indemnización conjunta y solidaria a la familia de la víctima de 250.000 euros.

En 2023, Maje salió de la cárcel de Fontacalent para dar a luz a su primer hijo, concebido junto a otro recluso. Este hombre, David M. R., también está condenado por asesinato. Cumple 15 años por asestar 44 puñaladas a otro hombre y lanzar su cuerpo en el fondo del Xúquer con una bombona de butano amarrada a los pies.

Fue hallado en su garaje en el barrio valenciano de Patraix. La policía descartó inmediatamente la posibilidad de un robo y comenzó a indagar en el entorno de la víctima. El juicio paralelo de los medios entró velozmente en acción y emborronó, hasta cierto punto, la labor legal de abogados y fiscales.

La policía intervino una llamada de teléfono entre la viuda de Antonio y un compañero de trabajo que fue determinante: ambos se habían aliado para matar al ingeniero, custodio a su vez de varios seguros de vida que, una vez fallecido, administraría su mujer.