Economía y empresas

La UE impone nuevos aranceles a los vehículos eléctricos de China

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La Comisión Europea rebaja ligeramente los porcentajes de las nuevas tasas, que oscilarán entre el 17,4% y el 37,6% en función de las compañías, tras los contactos con el Gobierno chino. La medida entra en vigor el 5 de julio y será provisional durante cuatro meses.

La Comisión Europea está convencida de que los subsidios que recibe la fabricación de vehículos eléctricos desde que se extrae el litio de las baterías en las minas hasta que parten en los puertos con dirección al mercado eléctrico está suponiendo una competencia desleal. Bruselas teme que el mercado, que acabará este año con un 25% de coches eléctricos procedentes de China, quede inundado por los aparatos procedentes del gigante asiático y por eso ha decidido imponer nuevos aranceles -que se suman al 10% vigente- desde el 5 de julio.

Los aranceles serán de tres tipos. Uno del 20,8% para las compañías que han colaborado con la investigación y del 37,6%, para las que no lo han hecho. También se aplican tipos específicos para algunas empresas: BYD estará sometida a un 17,4%; Geely, al 19,9%; y SAIC, fabricante de MG, al 37,6%. Según informa la Comisión Europea, Tesla ha presentado una “solicitud justificada” y podrá recibir un tipo “calculado invididualmente en la fase definitiva”.

La decisión, que se ha publicado este jueves en el Diario Oficial de la UE, será provisional durante cuatro meses, hasta que los 27 tengan que decidir (por mayoría simple) si mantienen esa medida proteccionista que por el momento genera suspicacias en Alemania por la factura que le puede pasar a su industria automovilística. Dentro de dos semanas habrá una primera aproximación en una votación sobre las medidas provisionales, que no será vinculante. La de otoño, sí.

Otros países no tienen una decisión tomada mientras que Francia y España se han posicionado a favor, a pesar de que, por el momento, son las más perjudicadas por las represalias con las que ha amenazado China en respuesta: investigaciones antidumping a las importaciones de bebidas alcóholicas, como el brandy o el cognac, y del cerdo.

En los próximos meses, los contactos proseguirán a nivel técnico para intentar “alcanzar una solución compatible con la Organización Mundial del Comercio, que responda adecuadamente a las preocupaciones planteadas por la Unión Europea”, según explica la Comisión Europea en un comunicado. Las conversaciones que se han producido en las últimas semanas no dieron esos frutos, aunque fuentes comunitarias aseguran que se han producido avances.

Los porcentajes se han ajustado ligeramente a la baja respecto al anuncio inicial del gobierno comunitario, que precedió a esas negociaciones, “basándose en las observaciones sobre la exactitud de los cálculos presentadas por las partes interesadas”. En Bruselas son conscientes, no obstante, de que los fabricantes pueden absorber las nuevas tasas, pero sostienen que su intención compensar la ventaja competitiva de la que gozan en China.