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La Moraleja en peligro por la falta de planificación municipal

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 Cada vez son más los vecinos y vecinas de La Moraleja que alzan la voz ante la gestión caótica y la falta de previsión que está llevando a cabo la alcaldesa con los nuevos proyectos urbanísticos en la zona. La preocupación crece, y con razón: las reformas de la Plaza del Soto y el acceso a la Solana de Valdebebas amenazan con desbordar la tranquilidad de este barrio residencial.

 Resulta sorprendente ver cómo la alcaldesa del PP presume en sus redes sociales de proyectos que no solo no pertenecen al municipio, sino que tampoco aportan ningún beneficio claro a los vecinos de Alcobendas. Mientras Rocío García celebra la creación de más viviendas, ignora deliberadamente el impacto negativo que tendrán sobre la zona. Este nuevo acceso desde La Moraleja a la Solana de Valdebebas es una decisión que solo traerá consigo más tráfico, ruidos y molestias para los residentes.

Los vecinos y vecinas ya han empezado a manifestar su descontento ante el caos que se avecina. Desde hace meses, el Distrito de Urbanizaciones vive un aumento constante de tráfico y ruido debido a la reforma de la Plaza del Soto, un proyecto que parece haber nacido de la improvisación y que carece de la mínima planificación necesaria para garantizar una convivencia tranquila en la zona.

No es la primera vez que el equipo de gobierno pone en marcha proyectos sin prever sus consecuencias. Durante los mandatos de Ignacio García de Vinuesa como alcalde de Alcobendas, ya se cometieron los mismos errores: un urbanismo mal planificado que dejó consecuencias visibles en zonas como La Moraleja. Aquel modelo de gestión, caracterizado por la falta de visión a largo plazo y la ausencia de diálogo con los vecinos, parece repetirse ahora con la actual alcaldesa, que sigue la senda de su predecesor sin mostrar intención de corregir los errores cometidos en el pasado.

El problema no es solo la falta de planificación, sino la actitud de la alcaldesa ante el creciente descontento vecinal. Mientras aumenta la preocupación en La Moraleja, la alcaldesa del PP sigue volcada en vender humo a través de sus redes, sin abordar de manera seria el impacto que estos proyectos generan. Los vecinos y vecinas no solo temen perder la tranquilidad que caracteriza a su barrio, sino que también se sienten ignorados por un gobierno que prefiere

 presumir de obras innecesarias antes que escuchar a quienes realmente sufren las consecuencias.

La Moraleja, se enfrenta ahora a una etapa de incertidumbre. El caos circulatorio, la contaminación acústica y la falta de servicios básicos acechan a los vecinos el gobierno local sigue sin ofrecer soluciones reales. Es hora de exigir responsabilidad y una gestión que ponga en el centro los intereses de los ciudadanos, no la necesidad de colgarse medallas políticas.

Los vecinos del Distrito de Urbanizaciones merecen ser escuchados. Alcobendas no pueden permitirse más proyectos improvisados que comprometan la calidad de vida de los residentes de la zona. La alcaldesa debe rectificar y, sobre todo, asumir la responsabilidad de una gestión que hasta ahora solo ha traído problemas.

Ángel S. Sanguino

Portavoz Grupo Municipal Socialista de Alcobendas