Mundo Animal

La ley de Bienestar Animal entra hoy en vigor: estas son las nuevas normas y lo que aún falta por regular

Compartir
Tras seis meses desde su aprobación la nueva Ley de Bienestar Animal entra en vigor este 29 de septiembre con multitud de nuevas normas y obligaciones que afectan al sector mascotas. Tutores, veterinarios, etólogos, educadores y tiendas de animales, entre otros, tendrán que poner en marcha una serie de cambios que abogan por el bienestar y la protección de los animales de compañía.
LMN

En España cada vez tenemos más conciencia sobre qué necesitan nuestras mascotas: su alimentación, su educación, sus juguetes, sus necesidades… En las últimas décadas se respira un aire diferente, así lo reconocen veterinarios y profesionales del sector, quienes afirman que cada vez hay más personas que acuden a las clínicas o a educadores caninos en busca de ayuda para mejorar la calidad de vida de sus perros, gatos y hurones, entre otros.

No obstante, nuestro país no se encuentra aún entre los mejores de Europa en cuanto a bienestar y protección animal se refiere. Reino Unido, Suiza, Austria y Holanda, entre otros, cuentan con una legislación más completa dedicada a los animales de compañía.

Por esto mismo, con el objetivo de acercarnos más a los estándares que propone la Unión Europea, el Gobierno aprobaba el pasado mes de marzo la primera Ley de Bienestar Animal a nivel estatal (España ya cuenta con normativas autonómicas) que aboga por el bienestar de los animales, aunque no ha estado exenta de polémicas, como la exclusión de los perros de caza (entre otros perros de trabajo) a raíz de la enmienda presentada por el PSOE.

Nuevas obligaciones 

La entrada en vigor de la Ley está causando mucha preocupación a muchos tutores de animales con respecto a puntos como el seguro de responsabilidad civil obligatorio para todos los perros o la tenencia de animales exóticos de compañía, sin embargo, no todas las obligaciones se aplican desde la entrada en vigor de la normativa estatal.

Muchas de las normas de la nueva Ley de Bienestar Animal dependen de un reglamento y, debido a la convocatoria de elecciones generales y a que actualmente España tiene un Gobierno en funciones, éstos no pueden ser aprobados, por lo tanto, no todas las normas se aplican desde el primer día.

«El plan era tener listo muchos de los reglamentos antes de la entrada en vigor de la misma pero al convocarse elecciones y no tener configurado un gobierno, no podemos aprobar ninguno, aunque sí estamos trabajando sobre ellos», asegura Sergio García Torres, director general de Derechos de los Animales del ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. «Mientras, se seguirán aplicando las leyes autonómicas».

Entonces, ¿qué es lo que entra en vigor a partir del mismo 29 de septiembre de este mes? Una de las obligaciones de la nueva normativa que sí se será válida desde el primer día es la obligatoriedad a la hora de identificar a perros, gatos y hurones.

Esto significa que estas mascotas tendrán que estar debidamente registradas a nuestro nombre o al de una asociación o entidad de protección animal (en el caso de tratarse de animales abandonados) antes del mismo 29 de septiembre. De no ser así, estaríamos incumpliendo la ley y, por tanto, podríamos ser multados.

¿Y qué hay del resto de animales como cobayas, conejos o periquitos, entre otros? García Torres explica que la idea es «que todos los animales terminen siendo identificados con el sistema que más se adecue a ellos», aunque esto dependerá del reglamento de cada una de las especies, en relación al listado positivo que también se incluye en la ley.

Otro de los aspectos clave de la normativa estatal que también aplican desde el primer día es la obligación de los tutores de esterilizar a los gatos antes de que cumplan los seis meses de edad. Con esta norma se intenta poner fin a las camadas no deseadas y disminuir las cifra de gatos que viven en las calles, controlando la población felina. 

Además, también desde el próximo 29 de septiembre la gran mayoría de las normas relacionadas con las colonias felinas entran en vigor, como la aplicación del método CER o el sacrificio cero. «Lo que falta por desarrollarse en el reglamento son las obligaciones de cómo deben ser los planes que desarrollen los ayuntamientos, que son los responsables de esta gestión», expresa García Torres.

Por otro lado, otro de los grandes cambios que trae consigo la nueva Ley de Bienestar Animal es la prohibición de venta de perros, gatos y hurones en tiendas de mascotas. «Esto entra en vigor desde el primer momento, pero las tiendas de animales tienen un periodo de doce meses para aplicar los cambios», añade.

«No obstante, se les permite la exposición de perros, gatos y hurones siempre y cuando sea en el marco de un convenio con una entidad de protección animal, para fomentar la adopción, como ya hacen empresas como Kiwoko, por ejemplo», explica. 

En este sentido García Torres recuerda que la venta de animales no es el fundamento principal de estas compañías, según las reuniones que ha tenido con el sector. «De la alimentación y la fidelización de clientes es donde tienen mayor beneficio desde el punto de vista comercial, teniendo algunas tiendas como Tiendanimal o Kiwoko también servicios veterinarios».

Por último, entre las normas que entran en vigor desde el 29 de septiembre ya que no necesitan de ningún reglamento, destaca también la prohibición de venta y uso de los llamados collares de castigo: pinchos, eléctricos o de descarga y de ahorque.

El resto de normas

Otros puntos importantes de la normativa estatal no pueden entrar todavía en vigor a fecha de 29 de septiembre debido a que el Gobierno se encuentra en funciones y, por tanto, no se pueden aprobar, como es el caso del curso básico para tutores o la contratación del seguro de responsabilidad civil para perros.

Sobre el curso de conocimientos básicos para tutores, García Torres explica que están trabajando con la organización colegial veterinaria y asociaciones de educadores caninos sobre el reglamento. «Será gratuito, online y de corta duración», afirma. «Se trata de la adquisición mínima de conocimientos de bienestar animal con el fin de evitar la gran cifra de animales abandonados que se producen por la compra compulsiva».

En este sentido, hay que recordar que los tutores que tengan un perro desde antes de la aprobación del reglamento sobre esta norma también tendrán que realizarlo y que se dará un plazo de dos años para ello, suponiendo una falta leve con su correspondiente sanción (de 500 a 10.000 euros) no hacerlo.

En cuanto al seguro de responsabilidad civil, el Gobierno mandó un comunicado hace tan solo unos días ante la preocupación de muchos tutores que no disponen todavía del mismo. «Hemos pedido a las compañías de seguros que informen a los propietarios y les avisen de que éste seguro se podrá incluir dentro de los seguros del hogar, como ya pasa en muchos casos», añade García Torres. 

«En algunos casos se está comunicando que no puede añadirse, que tiene que estar a parte y esto no es así, van a poder incluirse en el seguro del hogar, a excepción de los PPP (perros potencialmente peligrosos) ya que la cobertura de éstos es mayor», detalla. «El precio estará entorno a los 30 y 40 euros (el de los PPP entre 80 y 90) y hay que recordar que ya es obligatorio en algunas comunidades como Madrid».

Otro aspecto importante que está pendiente de un reglamento es el listado positivo de animales de compañía, donde se van a especificar las especies que podremos tener en el hogar de forma legal y que García Torres asegura que incluirá «conejos, cobayas y otros exóticos». «Hemos avanzado mucho junto al Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Ministerio de Transición Ecológica, pero estamos pendientes de poder aprobarlo», explica.

«Mientras que este listado positivo se completa (que puede tardar hasta 24 meses), las normativas autonómicas son las que primarán», comenta. «En cualquier caso, no existe una lista actual de animales prohibidos».

La creación de un registro de criadores también está a la espera de la aprobación de un reglamento. «Habrá diferentes tipos de criador, como el ocasional, el particular y el profesional, cada uno unos requisitos con el fin de garantizar la trazabilidad de los animales», asegura García Torres.

También queda a la espera de un reglamento todo lo relacionado con núcleos zoológicos, especialmente lo relacionado a los animales que sí se podrán seguir vendiendo en tiendas y sus condiciones «como que no estén de cara al público y convivan en espacios adecuados, con sus vacunas previas y la identificación necesaria», agrega.

Por último, cabe destacar que el Gobierno continúa trabajando en otros aspectos como las regulaciones específicas para animales de trabajo (como los pertenecientes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado) y el test de sociabilidad que contenía el borrador de la normativa, pero no el texto final.

«No quisimos finalmente modificar la Ley 50/1999 de animales peligrosos porque repercute a todos los perros y, los que han quedado excluidos de nuestra normativa (los de trabajo) quedarían en el limbo», aclara García Torres. «Por eso hemos planteado una modificación de su reglamento para volver a la idea principal».

En este sentido, el director general de Derechos de los Animales detalla que el modelo que quieren seguir consiste en que todos los perros tengan que hacer un test de sociabilidad para valorar si son de manejo especial o de manejo libre. «A los de manejo especial se les requerirá la documentación similar que a los PPP, pero podrá ser reversible, por ejemplo, en el caso de que un perro policía se jubile y la raza no tendrá que ver», asegura.

«Además, los modelos de test que surgieron cuando salió el borrador de la ley, como el la Real Sociedad Canina de España no tienen nada que ver a lo que se va a pedir», añade García Torres. «Lo que se valora es si el animal es peligroso o no en sociedad, no la obediencia y siempre partiendo de la base de que puede haber accidentes».