Deporte y vida sana

Jon Rahm ficha por LIV, la Liga saudí: ”Me voy por dinero”

Compartir
El vasco se marcha a la superliga saudí por una cifra estimada entre los 500 y los 600 millones de euros. Torpedo a la línea de flotación del PGA.
LMN

La superliga saudí se hace con él mediante un contrato cuya duración se ha cifrado en cuatro años y una prima de las mayores de la historia del deporte tanto por volumen como por lo que supone: un golpe impensable al PGA en medio de la recta final de las negociaciones para rematar el principio de acuerdo entre ambos circuitos, enfrentados desde hace dos años, que debía enterrar el cisma.

“Como podéis ver es oficial. Después de todos los rumores, algunos eran ciertos, oficialmente me uno a LIV Golf. No ha sido una decisión fácil. Es divertido jugar por algo más que por ti mismo. LIV Golf ha traído algo fresco y nuevo, es algo que me emociona”, arrancó.

“No puedo comentar nada de los detalles, es un negocio privado y se mantendrá privado. Ha sido una gran oferta. Habrá críticas, lo sé y tendré que lidiar con ello. El dinero es una de las razones por las que he tomado esta decisión, no voy a negar que es una importante, pero no la más importante. Ha sido un factor, pero hay otros. Ser parte de un equipo, ser un capitán, liderar a mis compañeros es especial. Ojalá algunos niños en el futuro crezcan siendo aficionados de mi equipo como yo he crecido siendo del Athletic de Bilbao. Nadie nos fuerza a hacer esto, es nuestra decisión. He tenido una gran plataforma en el PGA Tour y siempre estaré agradecido. Si todo va bien, en el futuro todavía quiero tener esa plataforma. Sé que aquí escuchan a los jugadores, espero poder tener conversaciones y dar mi opinión para que haya cambios a mejor en el futuro. Pero mi objetivo es hacer crecer al golf”, explicó.

Rahm, aunque no fue nunca el más combativo en la defensa del PGA, apostando por una posición de entendimiento mutuo en contraste con otras voces como la de Tiger o McIlroy, había cerrado hasta ahora la puerta a su incorporación tajantemente. “Esta es la única vez que voy a hablar de este tema. Declaro oficialmente mi lealtad al PGA Tour”, dijo en febrero de 2022. 

“Nunca he jugado al golf por un tema económico. Juego por amor al golf y quiero competir contra los mejores del mundo. Siempre he estado interesado en la historia y el legado, y eso es lo que tiene el PGA. Hay un significado cuando ganas el Memorial, el Arnold Palmer, en Los Ángeles o Torrey Pines. Son sitios históricos. Eso significa mucho para mí. Solo Tiger y yo hemos ganado un US Open en Torrey. Eso es un recuerdo que voy a tener toda la vida, y que muchos otros no tienen. Mi corazón está con el PGA Tour. Es todo lo que puedo decir. No es asunto mío ni está en mi forma de ser juzgar a quien piense distinto. Y para muchos, no voy a mentir, tres o cuatro años allí es su plan de jubilación. Es una muy buena retribución antes de despedirse”, aseguró durante el US Open de 2022.

Desde su aparición en 2021, el LIV ya había reclutado a figuras muy importantes en el circuito norteamericano como Brooks Koepka, Dustin Johnson, Phil Mickelson o el también español Sergio García, todos campeones de majors, en un roster completado por viejas glorias como Henrik Stenson, Martin Kaymer o Ian Poulter y jóvenes promesas como otros dos productos nacionales, Eugenio Chacarra y David Puig. Pero con Rahm se lleva a un top-3 mundial, campeón del US Open en 2021 y el Masters este año, con 19 victorias en total y en múltiples lapsos número uno del ranking, que además está en su prime.

Rahm, como informó Ten Golf, tendrá su propio equipo y podría reclutar como compañeros a Tony Finau y Tyrrell Hatton. Los Fireballs capitaneados por Sergio García, que cuentan con los también españoles Eugenio Chacarra y David Puig, finalmente no serán su destino como se había especulado. En el formato disruptor del LIV, que ofrece música en directo en sus torneos y deja jugar con bermudas, se compite individualmente y por equipos, por bolsas de 20 millones por torneo, otra de 14 para el equipo campeón y 20 para el ganador de la clasificación anual individual. Los fields son de 48 jugadores y los torneos, a 54 hoyos, tres vueltas.

El futuro, sin embargo, abre ciertas incógnitas para el campeón de dos grandes. Como saber si podrá participar a partir de ahora en la Ryder Cup y no es víctima del mismo veto que Sergio García por perder la membresía del circuito europeo. “Espero que eso no suceda”, afirmó Rahm.

También puede peligrar su clasificación para los Juegos Olímpicos de París, ya que al jugar la liga saudí no obtendrá puntos para el ránking mundial (si la situación no cambia). El vasco, mientras, pretende disputar el Open de España y seguir jugando citas del PGA Tour, ahora o “en el futuro”. Al fichar por LIV, perderá la condición de miembro del circuito americano, por lo que no podrá participar en sus torneos, y sí en citas del circuito europeo si paga las multas por su fuga y si no coinciden con los campeonatos de LIV. Muchos interrogantes derivados de un fichaje bomba que casi nadie vio venir.

En cualquier caso, Rahm se convertirá en el deportista español mejor pagado gracias a un vínculo que puede rondar más de 500 millones de euros por su llegada y por los derechos de propiedad del equipo que pasará a capitanear, el mayor pelotazo de LIV. Y atrapa además uno de los mayores contratos en la historia del deporte.

2023 ha sido el mejor año de su carrera en cuanto a resultados: cuatro victorias individuales, entre ellas el Masters de Augusta, además de la Ryder Cup en que ejerció de gran líder europeo. Se estrenó el 8 de enero en el Sentry Tournament of Champions (2,7 millones de dólares de bote), el 22 de ese mes repitió bingo en el American Express (1,4 millones) y el 19 de febrero en el Genesis Invitational (3,6). Y el 9 de abril, la chaqueta verde del Masters, (3,2 millones), su segundo grande tras el US Open de 2021. Fue décimo en el Abierto estadounidense y segundo en el Open Británico en el Grand Slam esta campaña.

En 22 citas, el vasco coleccionó cuatro triunfos, 12 puestos entre los 10 mejores y solo un corte fallado, en el Travelers, además de una retirada por enfermedad en The Players. Su cuenta corriente engordó con 17 millones en el circuito americano (el número uno mundial, Scheffler, escaló hasta los 21), su curso más jugoso, un subidón en premios en el PGA Tour derivado de la competencia con la Liga saudí y la consideración de unos torneos como elevated. Desde que se hizo profesional en 2016, Rahm ha ganado 51 millones de dólares por sus resultados en la élite. Este ejercicio además se benefició de un bonus de otros nueve millones por su valor como imagen del circuito, por los 15 de Rory McIlroy y los 12 de Tiger Woods.

Entre medias del curso finalizado y antes del siguiente, Rahm ha renunciado a participar en varios torneos y eventos: “Ahora mismo requiere un nivel de compromiso que no puedo ofrecer”, argumentó. También dejó de lado la opción de sustituir a McIlroy como miembro de la junta de gobierno del PGA Tour, por la cantidad de reuniones y llamadas que debería asumir: “No estoy aquí para eso”. Se cocinaba ya el gran terremoto.

1. LAS CIFRAS

Rahm firmará un acuerdo por 550 millones de euros que le mantendrá vinculado al LIV Golf hasta finales de 2029. Cinco años en los que el vasco se convertirá en la imagen del circuito saudí. 

2. EL AGENTE

Steve Loy es el agente de Jon y el hombre decisivo en la operación. Loy conoce perfectamente las claves de la negociación y a las personas que están al otro lado de la mesa porque también es el agente de Phil Mickelson, buen amigo de Rahm que juega en el LIV Golf desde la inauguración del circuito en 2022. Hace semanas que Loy negocia la incorporación del golfista español a la Superliga, pero ha sido en los últimos días cuando se han ido conociendo los detalles. The Telegraph informaba el miércoles de la cifra que los saudís han ofrecido al vasco y el Wall Street Journal (WSJ) ha dado ya el acuerdo por cerrado. 

3. EL CAMBIO DE POSTURA

Jon Rahm ha pasado de ser el más firme defensor del PGA Tour a convertirse en el fichaje estrella del LIV Golf. Por medio se ha producido un cambio que tiene que ver con las maniobras que han realizado los dirigentes del PGA Tour, entre los que destacaba el hombre más vinculado a Rahn, el comisionado Jay Monahan. Mientras el vasco daba la cara por el circuito clásico, se estaban produciendo negociaciones entre estos y el LIV Golf para llegar a una fusión. Algo que habría molestado a Rahm, hasta el punto de plantearse este ingreso en la Superliga. 

4. CAPITÁN DE LOS ‘FIREBALLS’

El formato del LIV Golf permite competir individualmente y por equipos con bolsas de 20 millones por torneo, siendo de 14 la del equipo campeón y otros 20 para el ganador de la clasificación anual individual. Los ‘fields’ son de 48 jugadores con torneos a tres vueltas (54 hoyos). Rahm entrará en el circuito como capitán de un equipo y todo apunta a que lo será de los ‘Fireballs’, el equipo que capitaneaba hasta ahora Sergio García. Así habrá un equipo 100% español junto a Sergio García, Eugenio Chacarra y David Puig. 

5. LOS ‘MAYORS’, HASTA 2027

La idea de Rahm es poder seguir jugando los torneos ‘grandes’ del circuito clásico, como mínimo hasta 2027. Aunque se ha ganado el derecho, como ganador, de jugar en Augusta de por vida y en el US Open hasta 2031. En caso de que no se llegue a un acuerdo de fusión entre PGA y LIV tendrá que esperar a conocer las sanciones que le supondrá afiliarse a la Superliga, lo que podría dejarle fuera de la Ryder Cup. 

6. LOS JUGADORES, ACCCIONISTAS

La idea que se negocia entre el PGA Tour y el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) es fusionarse en una entidad con ánimo de lucro a la que los saudís dotarían de ingresos, repartiendo acciones entre los jugadores como forma de distribución de los beneficios. Un modelo que nunca se había dado hasta ahora y que parece que satisface a todas las partes. Se ha hablado de otros inversores interesados como Endeavor y el Fenway Sports Group si PGA decide finalmente no firmar con los saudíes.