Ha vuelto ‘Borgen’, una mirada compleja de la política
El renacer de ‘Borgen’ en Netflix ha vuelto a encender las pasiones de los amantes de las series políticas, posicionándose como una de las producciones más destacadas de la plataforma.
LMN
El escritor Stephen King, conocido por su buen olfato hacia productos audiovisuales más transgresores, proclamó en 2012 que esta ficción danesa sobre los entresijos políticos es una verdadera obra maestra.
‘Borgen’ nos lleva a los intrincados laberintos del poder en Dinamarca, siguiendo los pasos de Birgitte Nyborg. Nyborg es una política con principios que, contra todo pronóstico, se convierte en la primera mujer en alcanzar la oficina más alta del país: la de Primera Ministra.
La serie no solo explora su lucha por equilibrar su vida personal y profesional, sino que también desnuda los entresijos de la política, mostrando un sistema que, aunque diferente, resuena con las realidades políticas de cualquier país.
Estrenada en 2010, Borgen rápidamente se consolidó como un éxito en Dinamarca y pronto conquistó a críticos y audiencias internacionales. Su capacidad para ofrecer una mirada compleja y matizada de la política, sin caer en dramatizaciones excesivas, la distinguió de otras series del género. Fue este enfoque realista lo que le valió múltiples premios, y la hizo merecedora de elogios en todo el mundo. Tanto es así que se convirtió en la favorita de los políticos, una que no falta en su lista de recomendaciones.
El impacto de ‘Borgen’ en la televisión no se puede subestimar. En un panorama dominado por las series estadounidenses, esta producción demostró que las historias políticas pueden ser universales, siempre que se cuenten con inteligencia y sensibilidad. La ficción creada por Adam Price, también responsable del guión, no solo retrata el ascenso de Nyborg, sino también las tensiones de los medios de comunicación, las maniobras detrás de bambalinas y las alianzas cambiantes que definen la política contemporánea.
Sinopsis
Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), dirigente del partido Moderado, hace historia en Dinamarca al convertirse en la Primera Ministra del país. Desde el primer momento, Birgitte debe aprender a reunirse con dirigentes extranjeros y a solucionar los problemas que se le presentan a su país. Todo ello sin renunciar a los valores que la convierten en una mujer justa a la par que decidida.
Junto a su consejero mediático, Kasper Juul (Johan Philip Asbæk), y el resto de su equipo de expertos, Birgitte tiene que afrontar los entresijos de la política danesa. Además, también deberá demostrar a los más escépticos que ser mujer no es un hándicap para gobernar un país. Sin embargo, pronto aprende que el trabajo de Primera Ministra es muy duro, y que puede causarle problemas con su marido, Philip (Mikael Birkkjær). Por no hablar de lo unido que el mundo de la política está al de la prensa, y que las desavenencias de su vida privada y la de su gobierno pueden ponerle en un aprieto de cara a la opinión pública.
