Mundo Animal

El mal aliento de tu mascota puede ser una señal de alerta

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El mal aliento de un perro o un gato puede parecer algo habitual, especialmente cuando el animal tiene cierta edad, pero los veterinarios advierten de que no debería considerarse normal. Detrás de ese olor persistente puede esconderse desde una acumulación de sarro hasta una enfermedad periodontal que termine provocando dolor y dificultades para comer.

Es una cuestión que afecta a miles de propietarios de mascotas de Alcobendas, San Sebastián de los Reyes y el resto de municipios de la zona norte, donde existe una amplia red de clínicas y hospitales veterinarios. La recomendación es sencilla: cuando el mal aliento aparece de manera continuada, conviene consultar con un profesional y no limitarse a intentar disimularlo.

Los problemas bucodentales se encuentran entre las patologías más frecuentes en perros y gatos. La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) acaba de actualizar sus guías mundiales de odontología, en las que vuelve a poner el foco en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades orales.

El sarro, las encías inflamadas o enrojecidas, el sangrado, la dificultad para masticar, dejar caer la comida o utilizar solamente un lado de la boca son algunas de las señales que deberían llamar la atención.

También hay animales que continúan comiendo pese a sufrir dolor, por lo que esperar a que dejen de hacerlo puede provocar que el problema esté ya avanzado cuando se detecte.

La higiene dental es también importante en perros y gatos. El cepillado con productos específicamente diseñados para animales es una de las medidas preventivas, aunque no todos los ejemplares lo aceptan con facilidad.

Existen además productos y alimentos destinados a favorecer la higiene bucal, pero ninguno sustituye una revisión veterinaria cuando existen síntomas.

Especialmente importante es no utilizar dentífricos destinados a personas, ya que algunos de sus componentes pueden resultar perjudiciales para los animales.

Los propietarios de mascotas de la zona norte tienen, por tanto, una señal sencilla a la que prestar atención. Si el aliento de un perro o un gato cambia y el olor se mantiene durante varios días, lo recomendable es comprobar qué está ocurriendo. En muchas ocasiones será simplemente un problema dental, pero detectarlo pronto puede evitar complicaciones posteriores