ActualidadEl SotoLa MoralejaLas Tablas

El cabecilla de una de las mayores redes de hachís de España vivía en El Soto de La Moraleja

Compartir

La Policía Nacional ha desarticulado una organización internacional de narcotráfico con 86 detenidos y cerca de once toneladas de hachís incautadas. Su presunto líder, conocido como «El Tigre del Hachís», residía en esta urbanización de Alcobendas antes de huir a Marruecos, donde finalmente fue arrestado.

Una de las mayores operaciones contra el tráfico de hachís desarrolladas en España durante los últimos años tiene una conexión directa con El Soto de La Moraleja, una de las principales urbanizaciones residenciales de Alcobendas. El presunto responsable de la organización criminal, identificado como Juan Carlos T. B. y conocido por los alias de «El Moreno» y «El Tigre del Hachís», tenía fijada su residencia en esta urbanización antes de abandonar España para escapar de la Policía.

La operación, cuyos resultados fueron dados a conocer el 27 de octubre por la Policía Nacional, se ha saldado con 86 detenidos en siete provincias españolas, la intervención de 10,8 toneladas de hachís y el desmantelamiento de una estructura dedicada a introducir droga desde Marruecos para distribuirla posteriormente por España y diferentes países europeos.

La vinculación de esta investigación con Alcobendas se encuentra en el domicilio del principal investigado, que residía en El Soto de La Moraleja hasta el pasado mes de marzo.

Fue entonces cuando, coincidiendo con una primera oleada de detenciones contra integrantes de la organización, consiguió abandonar su vivienda y escapar de la actuación policial.

Desde ese momento permaneció en paradero desconocido hasta que los investigadores lograron localizarlo en Tánger, donde fue detenido el pasado 8 de octubre gracias a una orden internacional de detención y a la colaboración entre las autoridades españolas y marroquíes.

Actualmente permanece encarcelado en Marruecos mientras se tramita su extradición a España.

Según las investigaciones policiales, el detenido era el encargado de dirigir buena parte de la actividad de la organización. Entre sus funciones figuraban las negociaciones con proveedores marroquíes, la planificación de los transportes marítimos y terrestres, la adquisición de vehículos e inmuebles y la coordinación de las personas responsables de custodiar y distribuir la droga.

Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es el sistema utilizado por la organización para ocultar los cargamentos de hachís.

En lugar de recurrir exclusivamente a instalaciones industriales o almacenes alejados de los núcleos urbanos, los narcotraficantes utilizaban viviendas de alquiler y propiedades situadas en urbanizaciones residenciales.

Estos inmuebles funcionaban como auténticas «guarderías», denominación utilizada en el argot policial para identificar los lugares donde se almacena temporalmente la droga antes de distribuirla.

Los investigadores descubrieron diferentes puntos de almacenamiento en la Comunidad de Madrid, entre ellos viviendas situadas en Las Tablas, Sanchinarro y El Cañaveral.

En diciembre de 2025, la Policía intervino más de 2,1 toneladas de hachís en una vivienda de Las Tablas. Meses después, los agentes localizaron otro inmueble en Sanchinarro donde se almacenaba aproximadamente una tonelada.

Aunque está confirmada la residencia del cabecilla en El Soto de La Moraleja, la información policial difundida hasta el momento no acredita que su vivienda fuera utilizada como almacén de droga.

La investigación también ha permitido descubrir los mecanismos empleados para introducir en el circuito económico legal los beneficios obtenidos mediante el narcotráfico.

Según la Policía Nacional, los responsables de la organización utilizaban empresas pantalla, facturas falsas, operaciones inmobiliarias, vehículos de lujo y créditos fraudulentos para blanquear el dinero.

Uno de los detalles más sorprendentes afecta directamente al principal investigado, que figuraba desde hacía años como trabajador de una empresa de artes gráficas.

De acuerdo con las pesquisas, percibía nóminas mensuales superiores a los 5.000 euros netos sin desarrollar ninguna actividad laboral efectiva.

Este procedimiento habría permitido justificar parte de sus ingresos y dar apariencia de legalidad al dinero procedente de las actividades ilícitas.

La operación ha permitido detener a 86 personas en España, de las cuales 65 fueron arrestadas en la provincia de Madrid. Las restantes detenciones se produjeron en Guadalajara, Valencia, Málaga, Burgos, Almería y Girona.

En total, los agentes han practicado 33 entradas y registros y han desmantelado siete puntos de almacenamiento.

Además de las 10,8 toneladas de hachís, se han intervenido 21,8 kilos de marihuana, dos armas largas, cuatro armas prohibidas, 25 vehículos, 15 relojes de lujo y cerca de 466.000 euros en efectivo. Dieciocho de los detenidos han ingresado en prisión.

La investigación, dirigida por la Sección de Instrucción, Plaza 1, de la Audiencia Nacional, continúa abierta y los responsables policiales no descartan nuevas detenciones.

El caso ha puesto de manifiesto cómo una organización dedicada al narcotráfico internacional había conseguido establecer parte de su estructura en entornos residenciales de Madrid, mientras su principal responsable mantenía su domicilio en una de las urbanizaciones más conocidas de Alcobendas.

Alcobendas · Sanse · Zona Norte de Madrid

Lo que pasa cerca de ti,
sin tener que buscarlo.

Cada semana, lo más importante de tu municipio. Elige cómo quieres recibirlo.