Eduardo Jáuregui: “Soy sobre todo un defensor del espíritu lúdico”
Eduardo Jáuregui (Oxford, 1971) es escritor y psicólogo especializado en el humor, el bienestar y el potencial humano. Un incansable y polivalente comunicador que ha publicado ”Playfulness”, filosofía que combina el juego y el ‘mindfulness’ para liberarnos y dejarnos llevar por “todo aquello que se hace porque sí, o sea, por el disfrute mismo de hacerlo”.
OTRAS MIRADAS” con @jorgegpalomo
Pintar por pintar, cantar por cantar, bailar por bailar… Y todo siempre barnizado en comicidad. No en vano, y entre otros hitos de su amplia trayectoria, Eduardo Jáuregui es uno de los artífices de la prestigiosa consultoría “Humor Positivo” y autor del libro “El sentido del humor”. Ahora, propone “crear y defender refugios anti-zombi”, que -como explica en La Mirada- son “lugares para jugar libremente, para conversaciones sin rumbo, para aventuras inútiles, para crear arte por el puro placer de hacerlo”…
Esto es La Mirada… ¿Cómo le gusta mirar la vida a alguien que es una suerte de Jedi contra el gris de la galaxia cotidiana?
Me gusta mirarla momento a momento y con curiosidad, disfrutándola como el regalo que es. Esto es lo que hacen los contemplativos, pero también los niños y las niñas. Aquí es donde está la aventura, donde todo se cuece, donde se abren posibilidades tan infinitas como el universo. Con esta mirada, incluso los errores, fracasos y salpicaduras se vuelven parte de la diversión. Pero es difícil para nosotros, los mayores, hacer mirar la vida así. Tenemos la cabeza demasiado acelerada y despistada, llena de responsabilidades, hábitos, prejuicios… ¡A mí también me cuesta! Pero hago lo que puedo.
Te conozco desde aquellos tiempos iniciales de la consultoría Humor Positivo y aquel libro -para mí, de culto- sobre el sentido del humor… ¡Enhorabuena por tu trayectoria! ¿Cómo resumirla en un ascensor? ¿Qué pondrías en la tarjeta de visita entre tantos trabajos?
¡Gracias! He ido dando tumbos de un lado al otro, entre el mundo académico, el corporativo, la formación, la creación artística y el mindfulness. Un amigo me propuso definirme como un “activista del bienestar”. Últimamente, soy sobre todo un defensor del espíritu lúdico.

¿Qué le hace reír y sonreír a Eduardo Jáuregui y cuál es tu juego favorito?
A mí me encantan Woody Allen, los Monty Python, Forges, Quino, Les Luthiers, Gomaespuma, El Mundo Today… Pero con quien más me río es con mi pareja, mi familia y mis amigos. Mis juegos favoritos son los de la improvisación teatral, que son divertidísimos: lo más parecido en el mundo adulto a los juegos de fantasía de la infancia.
Y hemos venido a hablar de tu (nuevo) libro: “Playfulness” (Editorial Destino). ¿Cómo es esta simbiosis genuina del juego y el mindfulness y por qué es esencial el espíritu lúdico en nuestro día a día?
Los expertos en juego lo definen como todo aquello que se hace porque sí, o sea, por el disfrute mismo de hacerlo. Pintar por pintar. Cantar por cantar. Bailar por bailar. Al actuar así da igual el resultado. No hay evaluación alguna. Y, en este sentido, se parece mucho al mindfulness, que consiste en abrirse a lo que sucede, incluido lo que se hace, sin juzgarlo. De hecho, en mi opinión se trata exactamente de lo mismo. La liberación que buscan los contemplativos no es otra que la que gozan, de forma espontánea, los niños y las niñas.

Aquí quizá el libro más serio de los últimos tiempos porque… ¿en qué momento nos olvidamos de jugar, amigo? ¿Cómo evitar la invasión ‘zombi‘ en la vida cotidiana?
No es que nos olvidemos. Es que la sociedad nos va cortando las alas casi irremediablemente. En cuanto entramos en el colegio, y nos sometemos a su draconiano régimen -la agenda cuadriculada, los deberes y exámenes, la necesidad de estarse quietos y obedecer en todo momento-, vamos perdiendo nuestros espacios de libertad, que quedan relegados a cortos “recreos”. Poco a poco nos vamos convirtiendo en zombis desquiciados, mutilados, acelerados y alienados. La invasión zombi no la podemos evitar porque el apocalipsis ya está aquí. El síndrome nos ha infectado a todos y a todas. No hay más que ver cómo vamos corriendo por la calle, gruñendo, pegados al móvil, en piloto automático, con el cuello doblado. La esperanza está en la posibilidad de despertar, de la que nos hablan los artistas, las poetas, los místicos y las filósofas de todos los tiempos. Propongo crear y defender refugios anti-zombi: lugares para jugar libremente, para conversaciones sin rumbo, para aventuras inútiles, para crear arte por el puro placer de hacerlo, para cantar y bailar, para meditar en silencio.
¿Reflexión final para quien lea esto, querido Eduardo Jáuregui, que tendrás otras cosas que hacer?…
Animo a quien me lea a que reserve al menos un espacio de tiempo todos los días para cultivar su espíritu lúdico mediante alguna actividad desafiante pero apasionante. Algo que le permita conectar y fluir. Y si es en compañía, mejor aún. Encontrarás algunas pistas en la web playfulness.es.
¡Enhorabuena por todo tu trabajo! ¡Los mejores deseos!

El periodista y comunicador Jorge García Palomo nos presenta a todo tipo de personas genuinas, creativas, curiosas, contingentes y necesarias… Como diría aquel genio, “gente loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo”… Sí, son “Otras miradas”. Y están entre nosotros.