Cuatro propuestas para ver a partir de hoy en Netflix, HBO Max y Amazon Prime Video

Compartir
Este puede ser un buen fin de semana para disfrutar de estas propuestas que te aconsejamos en tres plataformas de las más dinámicas. Se mantendrán disponibles durante un tiempo y puedes ver los trailers.
BettyGS

La torre oscura (Netflix)

El director de La tierra prometida es Nikolaj Arcel, que ha escrito varios thrillers escandinavos de enorme éxito y que también ha pasado previamente por Hollywood. Esta experiencia, sin embargo, no fue muy lucida. Le encargaron dirigir todo un blockbuster basado en la obra de Stephen King, que si hubiera cuajado en taquilla habría dado pie a una miniserie. No fue el caso, pero este film protagonizado por Matthew McConaughey e Idris Elba tiene varios puntos de interés. 

Otra ronda (HBO Max)

Por otro lado, el gran secreto de La tierra prometida es su extraordinaria interpretación protagonista, a cargo de un Mads Mikkelsen que nunca decepciona. Quizá eso te anime a ver otro film reciente que hizo lejos de Hollywood, y que causó sensación tanto por su drama alcohólico como por una escena de clausura automáticamente icónica. Hablamos de Otra ronda, dirigida por Thomas Vinterberg y con un Mikkelsen que, además de saber encadenar borrachos con labriegos, baila que te mueres.

Layer Cake: Crimen organizado (Netflix)

El otro gran estreno del fin de semana es Argylleuna nueva aportación de Matthew Vaughn al cine de espías que surge al margen (más o menos) de la saga Kingsman. Pero antes de emboscarse en este subgénero, Vaughn brilló con un sofisticado retrato sobre el crimen organizado, que además consagró a Daniel Craig y le puso en el camino de James Bond. Hablamos de Layer Cake, su glamuroso debut y aún hoy una de las mejores películas del firmante de Kick-Ass.

Operación Fortune (Amazon Prime Video)

Vaughn, por su parte, no habría medrado como lo hizo sin la asociación de otro cineasta británico enormemente estiloso y con fijación por los gángsters socarrones. Hablamos de Guy Ritchie, que no ha dejado de trabajar en los últimos años con presupuestos medios y de aprovechar para pasar tiempo con Jason Statham, uno de sus actores fetiches. De ahí salió la muy disfrutona Operación Fortune: El gran engaño.