«Código emperador»: el thriller político que se mete en las cloacas del Estado

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Jorge Coira dirige una cinta de espionaje e intriga sobre la cara oculta del poder, la corrupción y las sucias maniobras de las élites que protagoniza Luis Tosar. 

Por cómo la consagrada separación de poderes desaparece a ciertos niveles, nace ‘Código emperador’, el thriller de espionaje que dirige Jorge Coira e inaugura el Festival de Málaga

Se trata de un thriller de espionaje ambientado en las cloacas del poder que bebe de la realidad más próxima, pero que elude documentarla –en estrategia similar a la urdida por El Reino, de Rodrigo Sorogoyen–. 

Lo que no impide que podamos reconocer a personalidades ilustres de nuestra trastienda mediática, tales como el comisario infame, el futbolista vanidoso o el político de paja, en rostros como los de Miguel RellánArón Piper o María Botto, por citar solo algunos ejemplos.

Más allá de lo licencioso (o no) que pueda parecer el relato y su casting, Código emperador resulta una intriga verosímil que funciona con precisión -el guion es del prolífico Jorge Guerricaechevarría, otro ‘marca de la casa’- y que no abusa de la testosterona, gracias en parte a esa trama paralela que relaciona al solitario espía con la desvalida empleada doméstica (interpretada por Alexandra Masangkay, a quien vimos antes en El hoyo y 1898. Los últimos de Filipinas). 

La película entretiene, pero bajo su pátina de color verde, característica también, lo que acontece importa menos que lo que subyace. Y es que el poder se perpetúa cuando la corrupción es endémica y la extorsión, sistémica.

Sinopsis:

Juan (Luis Tosar) es un agente de servicios secretos especializado en proteger los secretos de quien le paga y escarbar en los del que le interesa. En medio de una investigación para sacar los trapos sucios de un político o de una pareja implicada en el tráfico de armas, Juan comenzará a mantener una relación clandestina perjudicial para su trabajo.