Cobendai entra en liquidación tras su quiebra en Alcobendas
El histórico grupo de concesionarios, con instalaciones en la carretera de Fuencarral, afronta su desaparición empresarial después de meses de problemas económicos, reclamaciones de clientes y dificultades laborales.
LMN
La crisis del grupo automovilístico Cobendai ha dado un paso definitivo. La empresa, con una larga trayectoria en Alcobendas y vinculada a la comercialización de distintas marcas de vehículos, ha sido declarada en concurso voluntario de acreedores y ha entrado oficialmente en fase de liquidación.
La resolución judicial, fechada el pasado 14 de septiembre, ha quedado reflejada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil del 1 de octubre. El procedimiento, tramitado por el Juzgado de lo Mercantil número 15 de Madrid, contempla la disolución de la sociedad y la liquidación de su patrimonio para atender las deudas pendientes.
La decisión supone un nuevo capítulo en una crisis empresarial que comenzó a hacerse pública durante los primeros meses de 2026, cuando numerosos compradores denunciaron retrasos en la entrega de vehículos que ya habían abonado.
Una crisis que afecta a trabajadores y compradores
Cobendai, cuyas instalaciones se encuentran en la carretera de Fuencarral de Alcobendas, desarrollaba su actividad en el sector de la automoción y había trabajado con marcas como Hyundai, Peugeot, Suzuki, Subaru y MG, entre otras.
Los problemas económicos del grupo provocaron una situación especialmente complicada para sus trabajadores y clientes.
Durante la pasada primavera comenzaron a conocerse reclamaciones de compradores que habían pagado cantidades importantes por vehículos que no habían recibido. Algunos afectados se organizaron para presentar denuncias y reclamar soluciones.
La situación también tuvo consecuencias laborales. Durante el verano trascendió que alrededor de 170 trabajadores se habían visto afectados por los problemas de la compañía, con retrasos en el cobro de sus salarios y un expediente de regulación de empleo que no había alcanzado un acuerdo.
Por su parte, algunas de las marcas comercializadas por el grupo impulsaron medidas para facilitar la entrega de determinados vehículos pendientes, aunque estas actuaciones no resolvieron la crisis económica de Cobendai.
La empresa afronta ahora la liquidación
La apertura de la fase de liquidación implica que el patrimonio de la sociedad deberá destinarse al pago de sus acreedores conforme al procedimiento establecido legalmente.
El juzgado ha designado como administradora concursal a la sociedad PKF Attest Concursal, representada por María Loinaz Alonso, que será la encargada de intervenir en el proceso.
La documentación registral también recoge el cese de los anteriores administradores de la compañía.
La principal incógnita se encuentra ahora en las posibilidades de recuperación del dinero por parte de los clientes que todavía mantienen reclamaciones económicas, así como en las cantidades pendientes de los trabajadores y otros acreedores.
Por el momento, la documentación pública consultada no permite determinar cuánto dinero podrá recuperarse durante la liquidación ni cuándo concluirá el procedimiento.
La desaparición de Cobendai supone un importante golpe para el sector de la automoción de Alcobendas, municipio que durante décadas ha concentrado numerosos concesionarios y empresas vinculadas a la venta y reparación de vehículos.
