Cultura y entretenimiento

‘Captain America: Brave New World’: un regusto lejano a la Marvel, salvable y entretenida

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Pese a cerrar tramas abiertas desde 2008 y unirse con decenas de películas y series dentro de su ya famosa interconexión eterna, esta cuarta parte no se quita nunca la sensación de miniserie que no viene a cambiar nada, sino a mostrar una historia más de tus héroes favoritos.

Tiene el sabor a típico cómic de leer en verano bajo un árbol y olvidar inmediatamente. El problema es que la película está convencida de que es algo más.

‘Capitán América: Brave New World’ quiere ser una estupenda película de espías, pero no confía en su propio público y se vuelve excesivamente obvia, con unos aparentes enigmas cuya resolución no sorprenderá a nadie y unas peleas que abandonan casi del todo lo tangible para centrarse en lo digital que, aún funcionando, siempre se parecen (en cuanto a planos, ritmo y estilo) a otras que hemos visto a lo largo de estos años.

Efectivamente, esta cuarta parte adolece de una terrible e insípida falta de personalidad. Funciona, sí, pero sin sorpresas ni hallazgos.

Aunque a veces las escenas de acción no siempre son necesarias y muchas veces caen en el efecto videojuego (el villano se marcha por la puerta y deja tras de sí a unos cuantos malos secundarios que los héroes deben vencer antes de continuar), hay que reconocer que el uso del escudo es fantástico y las alas cortantes dan momentos espectaculares. 

‘Capitán América: Brave New World’ no es una mala película, pero está claramente hecha con plantilla por unos ejecutivos convencidos de que arriesgarse es peor que un lento deterioro que acabe afectando a crítica y público.

Cuarta entrega de la franquicia del Capitán América, la primera con Sam Wilson (Anthony Mackie), ex paracaidista del ejército reconvertido en Vengador como Falcon, llevando el uniforme y el escudo en lugar del retirado Steve Rogers (Chris Evans). Sam tendrá que estar a la altura de su nuevo papel de líder mientras una nueva amenaza expande sus ocultos tentáculos a nivel internacional, llegando a las más altas esferas de la política, como el presidente de los Estados Unidos, el antiguo general Thaddeus «Thunderbolt» Ross (Harrison Ford).