‘Amanece en Samaná’, una comedia fresca que mezcla risas, tensión emocional y giros inesperados.
Una película que ya fue un éxito cuando se estrenó en cines el año pasado y que ahora vuelve a dar de qué hablar gracias a su llegada al gran público en Movistar
BettyGS
Luis Zahera y Luis Tosar, acompañados por Luisa Mayol y Bárbara Santa-Cruz, encarnan a dos parejas de amigos que se embarcan en unas vacaciones en la República Dominicana para celebrar sus veinte años de amistad. Lo que empieza como una escapada idílica se convierte rápidamente en un cóctel de revelaciones incómodas y decisiones que podrían cambiar el rumbo de sus vidas. Una simple confesión durante la cena lo trastoca todo y saca a la luz lo que ninguno se había atrevido a decir en dos décadas.
La película fue rodada íntegramente en Cayo Levantado, un pequeño islote de la bahía de Samaná que parece sacado de un anuncio. Las localizaciones no solo aportan belleza, sino que también juegan con la ironía: un entorno de ensueño donde los protagonistas se enfrentan a sus peores conflictos personales. El hotel donde se alojaron durante el rodaje fue también el escenario de muchas de las escenas, lo que permitió al equipo convivir como si realmente vivieran esa experiencia de grupo.
Sinopsis
Dos parejas de amigos, Ale (Luisa Mayol) y Santi (Luis Tosar), Natalia (Bárbara Santa-Cruz) y Mario (Luis Zahera), celebran sus veinte años de amistad con unas vacaciones en Samaná. Durante el viaje, se ponen al día, disfrutan de fiestas y vuelven a conectar. En un momento de alegría y bajo los efectos del ron, Ale decide confesar que, la noche en que los cuatro se conocieron, hizo una trampa para quedarse con Santi, quien inicialmente había mostrado interés en Natalia, mientras Mario intentaba conquistarla a ella. Ale asume que, después de dos décadas juntos, sus amigos verán su confesión como una travesura inofensiva que llevó a la felicidad de todos. Sin embargo, la noche termina en una gran decepción. Al día siguiente, Ale se despierta con una fuerte resaca y algo desorientada, sin imaginar las consecuencias que deberá enfrentar por su revelación.
