Pantallas acústicas: del anuncio a la dejadez
Las nuevas pantallas acústicas instaladas junto a la A1 han aparecido cubiertas de grafitis apenas terminadas las obras. Su estado es lamentable y quienes las vandalizan deben responder por ello. Pero lo ocurrido también vuelve a dejar al descubierto la forma de gobernar de la alcaldesa del PP: apropiarse de los proyectos cuando llegan a Alcobendas y señalar al Gobierno de España cuando aparece cualquier problema.

Conviene recordar que estas pantallas no las ha pagado el Ayuntamiento. Se trata de una actuación financiada por el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, con una inversión cercana a los diez millones de euros para reducir el ruido que sufren numerosos vecinos de nuestra ciudad.
Sin embargo, cuando comenzaron las obras, el PP y su alcaldesa presentaron esta inversión en sus notas de prensa y publicaciones como uno más de sus grandes proyectos. Las pantallas aparecían en sus anuncios, en sus mapas de inversiones y en su habitual despliegue propagandístico. Entonces no había demasiado interés por explicar quién financiaba realmente la actuación.
El Ayuntamiento conocía el proyecto desde su tramitación en 2023, fue consultado expresamente y tuvo la oportunidad de formular observaciones. Sin embargo, el PP y su alcaldesa no ha explicado qué propuestas presentó entonces para facilitar el mantenimiento de las pantallas, prevenir situaciones como la actual o garantizar una integración adecuada en el entorno.
No podemos saber si las pintadas se habrían evitado por completo, porque el vandalismo existe y ninguna administración puede controlarlo todo. Pero sí era posible anticipar que unas estructuras de estas características, situadas junto a zonas urbanas y con una superficie tan extensa, iban a necesitar limpieza, conservación y coordinación entre administraciones.
Eso es precisamente gobernar: prever los problemas antes de que ocurran, establecer mecanismos de colaboración y buscar soluciones eficaces.
La reacción de la alcaldesa del PP ha vuelto a ser la de siempre. Una vez aparecidos los grafitis, ha publicado una nota de prensa exigiendo al Gobierno de España que limpie inmediatamente las pantallas. Cuando la inversión servía para hacerse fotos, el proyecto parecía municipal. Ahora que ha surgido un problema, toda la responsabilidad vuelve a ser del Gobierno nacional.
Por supuesto, el Ministerio es el titular de la infraestructura y debe asumir sus responsabilidades. Pero el Ayuntamiento no puede limitarse a enviar cartas y publicar titulares mientras los vecinos siguen viendo las pantallas deterioradas. Alcobendas necesita una solución rápida, no una nueva batalla propagandística entre administraciones.
Por eso, desde el Grupo Municipal Socialista hemos planteado una propuesta concreta: que el Ayuntamiento solicite un convenio de colaboración con el Ministerio de Transportes que permita actuar de manera ágil y coordinada en la limpieza de grafitis y en la conservación estética de las pantallas.
Este convenio respetaría la titularidad estatal y las competencias de cada administración, pero permitiría que el Ayuntamiento pudiera intervenir con mayor rapidez cuando aparezcan nuevas pintadas, sin tener que esperar durante semanas o meses a que se resuelva cada incidencia.
Esa es la diferencia entre hacer oposición constructiva y vivir permanentemente de la confrontación. Nosotros no nos limitamos a denunciar el problema. Proponemos una fórmula para resolverlo.
Los vecinos de La Moraleja, El Soto, El Encinar y del conjunto de Alcobendas merecen unas pantallas limpias, cuidadas y bien integradas en la ciudad. No merecen que un problema real se utilice como una nueva oportunidad para repartir culpas y publicar titulares.
Gobernar no consiste en aparecer en las fotografías cuando todo va bien y desaparecer cuando llegan las dificultades. Gobernar es anticiparse, coordinarse y resolver. Alcobendas necesita menos propaganda y mucha más gestión.