Alcobendas no presentó alegación alguna a las pantallas acústicas de la A-1 que han cambiado el entorno de La Moraleja y las urbanizaciones
Las pantallas acústicas anti ruido colocadas por el Ministerio de Fomento en 4 kilómetros de la A-1 que dan acceso al distrito Urbanizaciones de Alcobendas no han gustado nada a los vecinos de La Moraleja, el Soto de La Moraleja o el Encinar de los Reyes. Su envergadura y disposición han sido el eje fundamental de las críticas. Lo curioso es que según se ha sabido en las últimas fechas el Gobierno actual del PP no presentó alegación alguna a nada del proyecto presentado por el Ministerio de Fomento.
LMN
Hace una década, los vecinos del distrito Urbanizaciones reclamaron medidas para reducir el ruido de la A-1. La respuesta ha llegado este año con la instalación de cerca de cuatro kilómetros de pantallas acústicas entre La Moraleja, El Soto y El Encinar. Sin embargo, el resultado ha provocado un amplio rechazo vecinal por su impacto visual y por la rápida aparición de grafitis.
El origen de la polémica está también en la tramitación del proyecto. El Ministerio de Transportes sometió la actuación a información pública en dos ocasiones, a finales de 2023 y durante el primer semestre de 2024. Pese a ello, el Ayuntamiento de Alcobendas y el Gobierno del PP actual no presentó ninguna alegación al proyecto, por lo que dejó pasar la oportunidad de plantear modificaciones, proponer otro tipo de pantallas, solicitar cambios en determinados tramos o defender una alternativa menos agresiva para el entorno.
No fue hasta febrero de 2026, cuando las obras ya estaban en marcha, y al ver el unánime rechazo de los vecinos, cuando el Gobierno Popular comenzó a trasladar sus objeciones y a reclamar actuaciones sobre las pantallas ya instaladas. Para más inri, el PP ha estado dos años “vendiendo” este proyecto como si fuera suyo y presentando la inversión en pantallas acústicas como una inversión en las Urbanizaciones.
En las últimas semanas, además, ha solicitado al Ministerio que asuma la limpieza de los grafitis que ya cubren parte de estas estructuras.
Esta animadversión vecinal fue el tema central que la mayoría de vecinos de Urbanizaciones sacaron a colación en la última Junta Municipal de distrito celebrada el pasado 7 de julio. Los residentes se quejaron de su presencia, de las pintadas y de su disposición. También pusieron en tela de juicio su fachada y envergadura. Solicitaron en algunos casos «quitarlas» o «cambiarlas por otras».
Unánime rechazo de los vecinos
Lo cierto es que ante semejante acometida lo que es una obviedad es que la casi totalidad de los vecinos de Urbanizaciones mantiene su rechazo a unas pantallas que consideran desproporcionadas para el entorno y lamentan que, cuando existió la posibilidad de influir en el proyecto mediante alegaciones, el Ayuntamiento no ejerciera esa opción.