Cultura y entretenimiento

¿Por qué desapareció 11 días Agatha Christie?

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Su extraña desaparición fue más propio de sus novelas. Los celos parecen estar detrás de un suceso que ella misma provocó y conmocionó a Gran Bretaña

Cuando se cumple el centenario de la publicación de su primera novela, El misterioso caso de De Styles (1920), un nuevo libro desgrana el extraño suceso que mantuvo en vilo a los británicos.

Según el biógrafo Andrew Wilson, «estaba deprimida, sufría de insomnio, comía poco, se sentía confundida, sola e infeliz», una situación que le llevó a un intento de suicidio del que se arrepintió.

Suceso que conmocionó a Gran Bretaña

El 4 de diciembre de 1926 un suceso conmocionó a Gran Bretaña. El coche de Agatha Christie fue hallado abandonado y con un choque frontal junto a una cantera de Surrey. Dentro había un abrigo de piel, una pequeña maleta y un permiso de conducir, pero ni rastro de ella.

La escritora, que ya era muy famosa por sus novelas de misterio, protagonizó un enigmático episodio, digno del mejor de sus argumentos literarios.

Un total de quinientos policías y hasta dos mil voluntarios civiles participaron en las labores de búsqueda de la escritora.

Se dragaron estanques y arroyos, se emplearon perros de rastreo, un avión y hasta los poderes de una medium para dar con su paradero, pero no sirvieron de nada. Christie, que entonces tenía 36 años, estaba casada y era madre de una hija, se había esfumado.

Encontrada 11 días después

Fue encontrada 11 días después en un hotel de Harrogate, no muy lejos del lugar de su desaparición, donde estaba registrada bajo el nombre de Teresa Neele.

No recordaba nada ni fue capaz de reconocer a su marido. Han pasado 94 años de aquello pero el misterio nunca se ha resuelto del todo. ¿Qué había pasado?

Junto a la teoría de la amnesia, que la familia defendió siempre, otra vía apuntaba a que la escritora había querido vengarse de su esposo, Archibald Christie, que unos días antes le había pedido el divorcio porque mantenía una relación con una joven con la que jugaba al golf. Esa joven se llamaba Nancy Neele.

Más luz sobre el caso en un nuevo libro

Un nuevo libro, Agatha Christie: A Mysterious Life, de Laura Thompson, redunda en esa idea pero arroja más luz sobre el caso y sostiene, tras consultar con archivos de familiares de la reina del crimen, que urdió el plan para intentar recuperar a su marido.

Según Thompson, Agatha escribió una carta de despedida a Archie y salió de su casa esa noche en su coche, un Morris Cowley gris. Condujo hasta la cantera donde permaneció un largo tiempo con la idea del suicidio rondándole la cabeza, pero sus fuertes convicciones religiosas se lo impedían. Finalmente durmió en el vehículo.

A la mañana siguiente soltó el freno de mano, dejó que el coche rodara y se marchó andando a la estación más cercana para tomar un tren a Londres. Durante el viaje escribió una carta a su cuñado, Campbell Christie, en la que le explicaba que se marchaba a la ciudad balneario de Harrogate para descansar unos días porque se encontraba mal.

Se registró en el Hydro de la ciudad como Teresa Neele, el apellido de la amante de su marido. Esperaba que su cuñado leyera la carta, le afeara la conducta a su hermano y que Archie fuera a buscarla, pero pasaron los días y su plan no funcionaba. A pesar de la carta a su cuñado en la que indicaba dónde estaba, la Policía seguía con sus pesquisas en otros paraderos.

Las noticias de su búsqueda se sucedían en los periódicos y los huéspedes del hotel empezaron a sospechar que Teresa Neele era, en realidad, la escritora desaparecida. Once días después, Archie apareció finalmente en el hotel. Ella dijo que no recordaba nada y él lo corroboró. Volvieron a casa pero el matrimonio se rompió. Dos años después Archie se casó con Nancy Neele.

BETTY.GS