Nuevo impuesto a las viviendas vacías: ¿cuánto tendrán que pagar?

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La nueva normativa contempla cambios en lo que se refiere a las viviendas vacías. Así, ofrecerá a los Ayuntamientos la opción de establecer penalizaciones económicas a aquellos propietarios que mantengan sus inmuebles vacíos, con el objetivo de fomentar su salida al mercado. No obstante, esta decisión será competencia municipal.
LMN

En este sentido, los consistorios municipales podrán aplicar un recargo en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de hasta el 150% en estos casos. Como recoge el portal inmobiliario Idealista, se considerará que una vivienda vacía a aquella que permanezca desocupada de manera continuada por un plazo superior a dos años, salvo en determinados casos justificados, y siempre que el arrendador sea titular de cuatro o más inmuebles.

«Esta situación de desocupación se declarará mediante un procedimiento administrativo con audiencia del contribuyente», indica el citado portal. Por tanto, los Ayuntamientos podrán aplicar un recargo del 50% para las viviendas que lleven vacías dos años, y será posible que alcance el 100% si llevan más de tres años desocupadas. 

Asimismo, la nueva normativa contempla que este porcentaje pueda alcanzar el 150% si estas viviendas pertenecen a propietarios que tengan dos o más inmuebles residenciales en un mismo término municipal.

Donde están las viviendas vacías en España

Hay razones que explican que haya vivienda vacía en grandes capitales, donde la desocupación es una actividad poco habitual, ya que significa renunciar a jugosas rentabilidades del alquiler o a las plusvalías de la venta. Los ‘servicers’ inmobiliarios, explica Gonzalo Bernardos, profesor Titular y director del Máster Inmobiliario de la Universidad de Barcelona, «no alcanzan a abarcar sus propias carteras de alquiler, debido a una mala gestión por falta de personal y la cantidad de activos que tienen».

Otra razón para que haya vivienda vacía en grandes capitales responde a pisos que necesitan una reforma profunda. «La inmensa mayoría de propietarios de viviendas vacías en Madrid o Barcelona las tienen porque no están en condiciones de alquilarlas. La vivienda necesita una reforma y el propietario no tiene dinero para reformarla«, apunta Bernardos, que estima que esta razón explica entre el 70% y el 80% de los casos de pisos desocupados.

Unidas Podemos propuso en 2019 la expropiación sin indemnización de 200.000 viviendas vacías en Madrid. Una medida que llama la atención no sólo porque supondría vulnerar la propiedad privada, sino porque en Madrid no hay 200.000 pisos en esa situación. Según el INE, en la capital hay 153.100 viviendas desocupadas. Esta cifra representa apenas el 10% de los 3,4 millones de inmuebles vacíos que se estima que hay en España.

Aún así, la bolsa de viviendas vacías es todavía menor, al menos en grandes ciudades. En primer lugar, porque los últimos datos disponibles del INE son de 2011, por lo que recogen una instantánea particular: la situación del mercado inmobiliario tras el pinchazo de la burbuja. «Desde entonces, ha habido una disminución sustancial. No podemos saber cuánto, pero como mínimo habrá bajado un 20%», vaticina Bernardos. El boom del alquiler y el despegue de la venta de vivienda al calor de la recuperación económica han permitido que buena parte de los pisos vacíos en 2011 se haya absorbido.

En 2011, había pisos vacíos por dos razones. Primero, estaban las viviendas embargadas por bancos ante situaciones de impago de hogares afectados por la crisis financiera. Las entidades bancarias entregaron estos imuebles a los ‘servicers’. «Tenían tal cantidad de vivienda que no sabían ni dónde estaban», apunta Bernardos. Entonces, muchas de estas propiedades ni siquiera se alquilaban porque en plena recesión ni daban rentabilidad, ni había suficiente demanda.

En segundo lugar, estaban las promociones que se habían quedado sin vender tras el estallido de la crisis financiera, esas postales de urbanizaciones a medio terminar y bloques vacíos. «En una gran parte de España no se ha construido ni una sóla vivienda nueva en los últimos 12 años«. Se trata de ciudades pequeñas de interior, muchas de ellas de menos de 2.000 habitantes, donde durante los años de la burbuja los promotores se lanzaron a construir, pensando que la demanda sería infinita. Hoy sufren el drama de la despoblación. Son estos pueblos los que, a día de hoy, conservan las mayores bolsas de pisos vacíos.

Pero, según los expertos, es la propia estadística del INE la que alimenta el mito de las viviendas vacías en España. El Instituto Nacional de Estadística considera un inmueble desocupado cuando está disponible para venta o alquiler, sin ocupar o incluso abandonada. Una definición ambigua, ya que no queda claro, por ejemplo, de qué manera se distingue una vivienda desocupada de un piso turístico sin alquilar, por ejemplo.

En España, en 2011 no había una definición clara de vivienda vacía. A día de hoy, tampoco existe, aunque el Gobierno pretende impulsar una en la nueva Ley de Vivienda. «Esta estadística ha hecho pensar a la gente que los propietarios tienen vivienda vacía por placer. Es la estadística a la que se ha acogido Podemos cuando exige un impuesto a las viviendas vacías«, explica Bernardos.

Ada Colau se dio de bruces con esa realidad en 2019. La alcaldesa llegó al Ayubtamiento de Barcelona con la firme intención de acabar con los problemas de acceso a la vivienda, entre los que destacaba el ya citado mito de las grandes bolsas de pisos vacíos de los llamados fondos buitre. Después de un estudio dirigido por la propia alcaldesa, nada sospechosa de simpatizar con estos fondos, se descubrió que, de las más de 800.000 viviendas que hay en Barcelona, poco más de 10.000 están vacías, apenas el 1,5% del parque de la ciudad condal y un 0,3% de las viviendas vacías en España.