Economía y empresas

Madrid amplía las ayudas para comprar vivienda hasta los 50 años y eleva el límite a 425.000 euros

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El programa Mi Primera Vivienda eleva además de 390.000 a 425.000 euros el precio máximo del inmueble y permitirá financiar hasta el 100% en determinados casos.

La Comunidad de Madrid amplía el programa Mi Primera Vivienda para permitir el acceso a compradores de hasta 50 años y eleva hasta los 425.000 euros el precio máximo de los inmuebles que pueden acogerse a esta fórmula de financiación.

El Consejo de Gobierno aprueba una inversión de 25 millones de euros para ampliar un programa destinado a personas que cuentan con capacidad para pagar una hipoteca, pero tienen dificultades para reunir el ahorro previo que habitualmente exigen los bancos para comprar una vivienda.

Uno de los principales cambios afecta a la edad de los beneficiarios. Los menores de 40 años podrán acceder a una financiación de hasta el 100% del valor de la vivienda, mientras que para quienes tengan entre 40 y 45 años el máximo será del 95%. Entre los 45 y los 50 años, el porcentaje podrá alcanzar el 90%.

La regulación contempla también condiciones específicas para las familias con hijos menores a su cargo, que podrán acceder al programa sin límite de edad y optar a una financiación de hasta el 100%, siempre que cumplan los requisitos establecidos y la entidad bancaria apruebe la operación.

La segunda modificación importante está relacionada con el precio de las viviendas. El límite establecido hasta ahora era de 390.000 euros y pasa a situarse en 425.000 euros, sin incluir los impuestos y gastos asociados a la compraventa.

El incremento amplía el número de viviendas que potencialmente pueden entrar en el programa, especialmente en municipios donde los precios han aumentado durante los últimos años. En zonas como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes o Tres Cantos, donde encontrar vivienda por debajo de determinados precios resulta cada vez más complicado, el nuevo límite puede aumentar las opciones disponibles, aunque seguirá dependiendo de la oferta existente en cada municipio.

La nueva regulación introduce además un cambio en las condiciones posteriores a la compra. La vivienda adquirida mediante este programa deberá mantenerse como residencia habitual y permanente durante un mínimo de cinco años, frente a los dos establecidos anteriormente.

Mi Primera Vivienda comenzó a funcionar en 2022 y, según los datos facilitados por la Comunidad de Madrid, 8.309 madrileños han accedido desde entonces a una vivienda mediante este sistema.

El programa funciona a través de entidades financieras adheridas. La garantía pública permite superar el 80% de financiación que tradicionalmente constituye el límite habitual de las hipotecas, pero la concesión del préstamo continúa dependiendo del análisis de solvencia y de la aprobación de cada entidad bancaria.