Tesla se derrumba y las causas parecen estar claras
La marca de coches de Elon Musk, al que todos recibieron como un visionario cuando presentó su coche eléctrico, el Tesla, está, en estos últimos días, en caída libre en Wall Street y en las bolsas internacionales. Se calcula que ha perdido más 400.000 millones, cifra muy difícil de cuantificar.
Manuel Vega
No es únicamente su acercamiento y soporte del presidente Trump, que también, pero Tesla ya no parece que sea lo que nos ha vendido Musk desde 2013. En España fue presentado el Model S en un Salón del Automóvil en Madrid y, al menos, media docena de los que lo probaron en aquella ocasión, lo compraron.
Un modelo que ha evolucionado muy poco o nada desde entonces. Para el posible comprador se ha quedado viejo y ya no se cree las promesas del empresario. De hecho, hace nada, Elon Musk presentó un nuevo modelo que prometía terminar con la imagen de los SUV, el Muskoneta, tiene un aspecto futurista y el magnate tenía toda la razón cuando se refirió a su estilo como “cyberpunk o ‘Blade Runner’”, calificado con los expertos americanos como “frío, estéril y casi repulsivo”.
Todas las decisiones de diseño sobre el Cybertruck han hecho que sea extremadamente difícil de fabricar en serie. Musk lo mostró por primera vez en 2019 y anunció su disponibilidad una y otra vez. Retraso tras retraso, la producción comenzó en 2023.
Según se ha publicado en los medios de EE UU, han dejado de trabajar para Tesla los dos casi imprescindibles diseñadores enfrentados con Musk. Para ellos. El (o la) Muskoneta, iba a ser imposible de hacer. Y así fue, el Cybertruck está plagado de fallos de fabricación y problemas de calidad por todas partes.
Y los problemas de producción han generado problemas de calidad. Un ejemplo claro es la pantalla táctil de gran tamaño que Tesla puso en el Modelo S en 2012. Tesla compró pantallas y componentes electrónicos que no estaban certificados para su uso en automóviles. Y, claro, las pantallas fallaron.
Sin embargo, la mala calidad se extiende más allá de los componentes. Tesla es famosa por el mal montaje y acabado de sus coches, con componentes exteriores e interiores mal ensamblados, piezas no alineadas en interiores, ventanas y puertas, e incluso serios riesgos de seguridad,
La pésima imagen pública es un gran problema que sin duda ha afectado la caída de las ventas.
Sobre su espalda también está la promesa incumplida de Tesla de la inteligencia artificial que permite la conducción parcial o totalmente autónoma. Musk nos ha vendido repetidas veces la idea de que los Teslas nos llevarán automáticamente y de manera segura a cualquier lugar y en cualquier condición de la carretera sin tocar el volante.
Sin ventaja tecnológica, sin diseño atractivo, sin calidad, sin soporte, sin modelos, nada impide que los grandes fabricantes se apoderen del mercado de los vehículos eléctricos, que es exactamente lo que está sucediendo ahora mismo.
Numerosos vehículos de la marca norteamericana, equipados con el último hardware de conducción autónoma, están sufriendo fallos en las cámaras, en el GPS… Tesla aún no tiene una solución para ello.
El nuevo ordenador del sistema de conducción autónoma HW4 estaría causando numerosos e importantes fallos de funcionamiento de distintos componentes de los coches de la marca de Elon Musk relacionados con la función de conducción autónoma.
Así, los usuarios de Tesla se quejan de cámaras o de sistemas de seguridad activa que dejan de funcionar, demalas estimaciones de localización del GPS o incluso de errores del sistema a la hora de calcular la autonomía restante de su coche eléctrico.
Por otra parte, los eléctricos chinos están comiéndole el terreno a Tesla y ya se han publicado los temores de Elon Musk al recién llegado Xiaomi SU que, según anuncia su fabricante, es: “Una experiencia EV revolucionaria”.