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El VMP entre la ley y el peligro

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Los vehículos de movilidad personal (VMP) han ganado la ciudad a golpe de batería.

Entre carriles y aceras, avanzan entre la ley y el peligro: una normativa que se refuerza y unos hábitos de uso que aún fallan. Aquí tienes lo imprescindible para circular seguro y legal en una sola página.

¿Qué es un VMP?

Dispositivo eléctrico unipersonal (patinete, monociclo, hoverboard…) con velocidad máxima de 25 km/h y sin asiento (salvo excepciones). No es bici eléctrica (requiere pedaleo asistido) ni ciclomotor (más potencia/velocidad, matrícula y permiso).

Reglas clave (lo que de verdad importa)

Tenemos que ser conscientes de la normativa que recae sobre los vehículos que utilizamos. El VMP es un vehículo que interactúa con los demás usuarios de la vía; por ello, debemos prestar gran atención a su uso y a cómo actuamos con él.

Por nuestra seguridad y por la de quienes nos rodean, asumamos que en un VMP somos prácticamente invisibles: nos movemos con mucha agilidad y maniobras muy rápidas; dentro de la circulación, eso puede ser una bomba de relojería.

Si a esto le sumamos que muchos usuarios desconocen la normativa, la situación se complica. Que no se exija un permiso de conducción para utilizarlos no significa que estemos exentos de cumplir las normas.

  • Seguro obligatorio en 2026: será necesario contratar un seguro de responsabilidad civil para circular legalmente con un VMP
  • Dónde puedes ir: calzada urbana y carriles bici señalizados
  • Prohibido: aceras, vías interurbanas, autopistas/autovías y travesías
  • Velocidad: máximo 25 km/h (nada de deslimitar)
  • Conducción: una sola persona; sin auriculares ni móvil en la mano; alcohol y drogas, mismas reglas que el resto
  • Visibilidad: luz delantera y trasera + elementos reflectantes de noche
  • Casco: obligatorio en menores y muy recomendado/obligatorio según ciudad para adultos
  • Equipo conforme: modelos actuales con requisitos de seguridad y marcado; ojo a periodos transitorios

Los datos de siniestralidad con estos vehículos siguen incrementándose año tras año. Es evidente que algo falla y está en nuestras manos tomar cartas en el asunto para remediarlo. Es tan sencillo como sentido común y un poco de paciencia. Usar un VMP no nos da inmunidad en las calles.

  • 2023: ~297 siniestros, ~321 lesionados, 11–12 fallecidos
  • 2024: ~396 siniestros, 14 fallecidos, >100 heridos graves

Patrón común: colisiones con vehículos, caídas por pérdida de control y atropellos al invadir zonas peatonales.
Traducción práctica: casco + luces + 25 km/h y nada de aceras.

Conductas de riesgo

Estas son algunas de las conductas que más veo en el día a día y que más peligro conllevan:

  • Aceras y pasos de peatones: circular entre peatones o “hacer trampa” en el semáforo. Si cruzas, bájate y empuja
  • Exceso de velocidad: patinetes a 40–50 km/h; el límite es 25 km/h y debe respetarse por seguridad
  • Cero visibilidad: asume que no te ven; implementa medidas de día y de noche, nada de eslalon entre coches, respeta las distancias
  • Distracciones (móvil, auriculares): prohibidos al conducir; reducen la atención y la percepción del tránsito
  • Doble ocupación: los VMP son para una sola persona; más peso = peores maniobras y menos estabilidad

Cuando la ciudad se acelera, decide de qué lado estás.
Si asumes que eres conductor cada vez que subes al patinete —casco, luces, 25 km/h, cero auriculares—, el VMP deja de ser una sombra y se convierte en una solución segura. Nos vemos en el carril bici.

Juan Miguel Molina RequejoFormador vial y conductor profesional