El desplome de Cobendai deja en silencio uno de los grandes polos del motor del norte de Madrid
Alcobendas y San Sebastián de los Reyes han perdido uno de los nombres más conocidos del sector de la automoción en la Comunidad de Madrid.
LMN
La crisis del Grupo Cobendai, que ha desembocado en el despido de sus 170 trabajadores y en un preconcurso de acreedores, también deja su huella en los municipios, donde la compañía contaba con varios concesionarios y talleres oficiales que durante años concentraron buena parte de la actividad comercial del automóvil en la zona norte.
Deuda y largas esperas para recibir coches que «no llegan»
La empresa, que representaba marcas como Hyundai, MG, Peugeot, Suzuki, Subaru y KGM, llegó a ser uno de los grupos de distribución más importantes de la región. Sin embargo, en apenas unos meses ha pasado de recibir reconocimientos por sus resultados comerciales a afrontar una deuda cercana a los 21 millones de euros y el cierre de su actividad.
Las consecuencias van mucho más allá del ámbito empresarial. Decenas de clientes continúan esperando vehículos que pagaron hace meses, algunos desde finales de 2025, mientras otros afectados denuncian que tampoco pueden utilizar los servicios de mantenimiento que habían contratado con los concesionarios del grupo.
170 trabajadores afectados
La situación también afecta al tejido económico de las localidades Los concesionarios de Cobendai formaban parte del importante ecosistema de empresas vinculadas al automóvil que se concentra en uno de los principales focos comerciales del sector en la Comunidad de Madrid.
Tras el fracaso de las negociaciones del expediente de regulación de empleo, la empresa ha optado por extinguir los contratos de toda su plantilla mediante despidos por causas económicas, organizativas y productivas. Los trabajadores denuncian además varios meses de salarios pendientes de cobro y temen que una parte importante de las cantidades adeudadas tenga que reclamarse a través del FOGASA.
Mientras tanto, fabricantes como Hyundai y MG han comenzado a ofrecer soluciones puntuales a algunos afectados, como vehículos de sustitución o atención individualizada, aunque reconocen que todavía quedan operaciones sin resolver y mantienen que el origen del problema corresponde a la gestión financiera del grupo concesionario.