El cambio en los semáforos que llegará el 1 de octubre y afectará a conductores y peatones
La reforma del Reglamento General de Circulación introduce nuevas normas para la movilidad urbana y modifica el funcionamiento de los pasos de peatones regulados por semáforos.
LMN
Los conductores deberán estar atentos a una de las novedades de tráfico que entrará en vigor después del verano. A partir del próximo 1 de octubre, comenzará a aplicarse la reforma del Reglamento General de Circulación que incorpora nuevas medidas destinadas especialmente a mejorar la seguridad de peatones, ciclistas y otros usuarios vulnerables.
Una de las novedades afecta directamente a los pasos de peatones regulados mediante semáforos.
Ámbar intermitente y peatones en verde
La nueva regulación establece que, como norma general, no podrá coincidir la luz ámbar intermitente para los vehículos con la luz verde para los peatones.
Es una situación que actualmente puede encontrarse en determinados cruces urbanos: el peatón dispone de luz verde mientras los vehículos pueden continuar la marcha con el semáforo en ámbar intermitente, extremando la precaución y respetando la prioridad peatonal.
Con la nueva normativa se busca reducir este tipo de situaciones de conflicto y reforzar la protección de quienes cruzan la calzada.
Más cambios en las ciudades
La reforma va más allá de los semáforos. El nuevo Reglamento incorpora un apartado específico dedicado a las normas de circulación en zonas urbanas.
Entre otras cuestiones, establece que las aceras quedan reservadas a los peatones y prohíbe con carácter general la circulación de vehículos por ellas. También permite a los ayuntamientos regular la convivencia entre peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal en determinadas zonas peatonales, siempre manteniendo la prioridad del peatón.
Otra de las novedades será el reconocimiento de los denominados caminos escolares seguros. Los ayuntamientos podrán establecer en los entornos de los colegios medidas de reducción de velocidad, calmado del tráfico o restricciones para los vehículos a motor.
La reforma fue aprobada mediante el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, y sus principales modificaciones sobre circulación urbana comenzarán a aplicarse el 1 de octubre de 2026.