Uber se hace con el 30% del gigante de la VTC Auro por 180 millones
El gigante estadounidense sumará la participación en la gestora de flotas antigua aliada de Cabify a la que ya tiene en Moove Cars, donde también cuenta con el 30%.
LMN
Todas las miradas estaban puestas en el Tribunal Constitucional (TC). Y después del fallo a favor de Auro y en contra de Cabify llega el movimiento accionarial. Uber aterriza en el gigante de los vehículos con conductor (VTC) Auro. Se hace con el 30% de las acciones con una inversión directa valorada en 180 millones. “Es una prueba más de nuestra apuesta por España que, en los últimos años, se ha convertido en un país prioritario para Uber”, asegura un portavoz de la compañía. Esta participación suma a la que ya tiene también del 30% en el otro gran actor del sector, Moove Cars.
La cifra de la transacción no se había hecho pública por ninguna de las partes en un primer momento. Pero Félix Ruiz, uno de los fundadores y accionista significativo, ha apuntado en una entrevista a la web News to You que ese 30% tiene un ‘equity value’ de 180 millones de euros. A esto hay que sumar los 40 millones de euros que tiene de deuda contraída con el grupo estadounidense.
Esta cantidad es muy similar, como apuntaba La Información, a la que estuvo sobre la mesa en la operación de Moove Cars, ejecutada en el año 2021. Se comprometió un desembolso inicial de 5 millones de dólares y otro adicional de hasta 185 millones en función de la evolución de la compañía y de ciertas condiciones financieras.
La operación se formalizó el pasado viernes. Pero la realidad es que Uber ya había aterrizado previamente en el consejo de administración de la holding del grupo dueño de varios miles de licencias VTC en España. Incorporó a principios de 2024 a dos directivos en el máximo órgano de decisión de una sociedad holding recién creada. Fueron designados el jefe de Uber en Alemania, Christoph Weigler, y el director de desarrollo corporativo de Uber, Parham Ghods.
Un portavoz de Uber ha asegurado a La Información que esta participación minoritaria en el grupo Auro «es una prueba más de nuestra apuesta por España que, en los últimos años, se ha convertido en un país prioritario para Uber; vamos a seguir trabajando con los sectores del taxi y de la VTC para ofrecer oportunidades económicas a miles de conductores y contribuir a un modelo de movilidad más sostenible para nuestras ciudades”.
Esta adquisición se produce unas semanas después de la sentencia del Tribunal Constitucional que daba la razón a Auro en su pugna con Cabify por la exclusividad que ataba a ambas partes. La Sala Primera del Tribunal tumbó la sentencia del TSJ de Madrid que daba la razón a la plataforma. Este movimiento, como ya se apuntó, allanaba una potencial operación en la gestora de flotas, que hoy está operando con Uber tras la ruptura con la startup española.
Auro ha sido tradicionalmente uno de los grandes socios de Cabify. Es uno de los grupos con más licencias VTC en su haber, después de haber sumado más de 2.400. En un mercado cuya oferta de autorizaciones está a día de hoy limitado, contar con estos vehículos para prestar el servicio se antojó clave durante años. Prueba de esa importancia es cómo las grandes plataformas se acercaron a estas flotas para contarlas como socios a largo plazo.
La compañía ahora invertida de Uber es un holding de un puñado de compañías propietarias de esas licencias VTC. Por un lado estaba la propia Auro New Transport Concept, que controlaba a cierre de 2023 más de una decena de sociedades. Y por otro está Cibeles Comfort Cars. La plataforma tiene entre sus accionistas relevantes al venezolano Alejandro Betancourt y a otros empresarios españoles como Félix Ruiz, cofundador de Tuenti.
La participación de Moove
Esta transacción se suma a la que ya se había llevado a cabo por parte de la empresa estadounidense con Moove Cars, el gigante de la VTC que estaba controlado por el fondo de inversión King Street Capital y un grupo de accionistas españoles como Jaime Castellanos y Jon Riberas. Se hizo con una participación minoritaria del 30% de las acciones totales del grupo -al adquirirlas a socios existentes-.
Se comprometía una cantidad total máxima, si se cumplieran todos los objetivos, de 190 millones de dólares. En los dos últimos años se han llevado a cabo varios ingresos de dinero por ese ‘earn out’. En el último reporte trimestral, la línea de crédito que se había firmado superaba los 300 millones de dólares por el peso de los intereses.