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Museos uniendo un mundo dividido

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Éste es el lema del próximo Día Internacional de los Museos, que desde 1977, se celebra cada 18 de mayo. Un lema que refleja su potencial como puentes ante divisiones sociales, geopolíticas y culturales, fomentando el diálogo, el entendimiento y la paz.

La palabra museo proviene del latín «museum», que, a su vez, proviene del griego «mouseion»,  templo dedicado a las musas, divinidades inspiradoras de la música y el arte.

Hagamos un viaje al pasado, para conocer algunos de los Museos más antiguos del mundo, los remotos predecesores de los que actualmente podemos visitar.

El Mouseion fundado por Ptolomeo I y su hijo Ptolomeo II, en Egipto, en la ciudad de Alejandría, era un conjunto de instalaciones, entre ellas la famosa Biblioteca, donde vivían numerosos sabios de la época para dedicarse al estudio y al conocimiento, por ello recibían un salario y la manutención. Su trabajo aseguró la preservación de importantes obras literarias y científicas que hoy forman parte del patrimonio universal. Una historia magistralmente narrada por Irene Vallejo en «El infinito en un junco».

Ennigaldi-Nanna fue una princesa del imperio neobabilónico y sacerdotisa de Ur, que heredó de su padre, el rey Nabónido, el interés por la arquelogía y la historia. Una mujer con un gran poder político y religioso que hacia el año 530 a.C.  fundó un museo en el que se catalogaron y exhibieron objetos de los 1.500 años anteriores de la historia de Mesopotamia. Objetos que, probablemente, fueron excavados por Ennigaldi y su padre en ciudades sumerias y acadias.

Las ruinas de este museo fueron descubiertas en 1925 por el arquéologo inglés Leonard Woolley,  acompañado de su ayudante, T.E. Lawrence, que más tarde abandonaría la arquelogía para convertirse en Lawrence de Arabia.

Lo que Woolley descubrió, excavando en el complejo del templo de Ur , fue una serie de objetos de muy diferentes épocas, pulcramente dispuestos,  con unas «etiquetas» consistentes en tablillas y conos de arcilla, escritos en tres idiomas, que describían los objetos, así como tablillas que enumeraban todos los objetos expuestos, los primeros catálogos de museo.

La colección de Elías Ashmole, quien entendía que el arte y el conocimiento tenían que estar al alcance de todos, fue el origen del primer museo público de Gran Bretaña, el Ashmolean Museum, fundado en Oxford en 1683, hoy Museo de Historia de la Ciencia.

Ashmole nació en Inglaterra en 1617, fue anticuario, político, astrólogo y alquimista, hombre de armas y masón (aportó sus conocimientos sobre simbología egipcia y creó los primeros rituales),  pero, sobre todo, fue coleccionista.

Una colección que abarcaba plantas, tesoros arqueológicos, monedas, libros, manuscritos alquímicos, instrumentos astronómicos e incluso el cuerpo disecado del último dodo visto en Europa, todo ello lo legó a la Universidad de Oxford, con la condición de que se construyese un edificio para albergar la colección, así se hizo, con un coste de 4.500 libras. También lo condicionó a que el Museo fuese abierto al público, algo inaudito para la época.

Puedes celebrar el 18 de mayo visitando algún Museo, seguro que sus salas y objetos te susurrarán secretos, historias y vidas, y, como dijo Pamuk, notarás que el tiempo se transforma en espacio.Rosario Tamayo Lorenzo

Rosario Tamayo Lorenzo