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Membrillo, el aliado natural para cuidar la piel y controlar el peso

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Durante años, el membrillo ha sido un clásico en las despensas gracias a su transformación en dulce o carne de membrillo, pero más allá de su sabor y tradición, este fruto encierra beneficios poco conocidos que lo convierten en un aliado excepcional para la salud.

Especialmente cuando se consume en versiones naturales o sin azúcares añadidos, el membrillo puede contribuir al cuidado de la piel y al control del peso corporal, dos aspectos clave en cualquier estilo de vida saludable.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y también uno de los que más refleja nuestro estado de salud general. El membrillo, rico en antioxidantes naturales como la vitamina C y los polifenoles, ayuda a proteger la piel del daño celular provocado por los radicales libres, principales responsables del envejecimiento cutáneo.

Consumido con regularidad, este fruto estimula la producción de colágeno, una proteína esencial para mantener la elasticidad, firmeza y luminosidad de la piel. El colágeno disminuye de forma natural con la edad, pero su producción se puede favorecer con una alimentación rica en ciertos nutrientes, entre ellos los que aporta el membrillo.

Además, su contenido en vitaminas del grupo B, especialmente la B1 y la B3, contribuye al mantenimiento de una piel saludable y a la regeneración celular. Por ello, el membrillo no solo ayuda a prevenir las arrugas prematuras, sino también a mejorar el aspecto de pieles apagadas o fatigadas.

Otro de los grandes beneficios del membrillo es su capacidad para ayudar en el control del peso. Al ser un fruto con muy bajo contenido en grasas y pocas calorías (alrededor de 40 kcal por 100 gramos en crudo), se convierte en una opción ideal para quienes buscan cuidar la línea sin renunciar al sabor.

Uno de sus mayores activos es su alto contenido en fibra soluble, especialmente pectina, que ayuda a prolongar la sensación de saciedad tras las comidas. Esto evita el picoteo entre horas y reduce la necesidad de ingerir más alimentos de los necesarios. Además, la fibra mejora el tránsito intestinal, algo clave en cualquier proceso de adelgazamiento o dieta saludable.

El membrillo también es útil en momentos en los que se requiere una dieta blanda o baja en residuos, ya que su textura cocida es fácil de digerir y suave para el sistema digestivo. Tomado en compota sin azúcar o asado al horno, es un postre natural que no compromete el objetivo calórico del día.

En tiempos donde la cosmética natural y la nutrición consciente ganan terreno, el membrillo se posiciona como un ingrediente sencillo, accesible y eficaz. No solo embellece desde dentro, sino que contribuye a mantener un peso equilibrado gracias a su poder saciante y bajo aporte calórico.

Por todo ello, incluir el membrillo en la alimentación semanal —en compotas, cremas, como guarnición o incluso en zumos naturales— es una decisión saludable que puede marcar la diferencia tanto en el aspecto de la piel como en la báscula.

En Alcobendas se encuentra la sede de una de marcas más reconocidas de membrillo en España que es García Vallano.

Sus productos pueden comprarse en el supermercado Melo de La Moraleja y solicitarse en su página web: www.membrilloysalud.com