Los vecinos tienen la la última palabra para autorizar pisos turísticos en sus comunidades
La reciente aclaración de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) deja claro que para destinar un piso a uso turístico será necesario contar con el visto bueno de la comunidad de propietarios.
LMN
En concreto, la norma exige una mayoría de tres quintas partes del total de vecinos —que representen, además, las tres quintas partes de las cuotas de participación— para permitir este tipo de actividad en el edificio.
En Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, donde la presión sobre la vivienda y la proliferación de pisos turísticos comienza a generar debate vecinal, esta interpretación cobra especial relevancia. En zonas residenciales como El Soto, La Moraleja, El Encinar de los Reyes o Dehesa Vieja, las comunidades están valorando medidas para mantener el uso exclusivamente residencial de sus inmuebles.
La ley, además, establece que si no se cuenta con la aprobación previa de la comunidad, el propietario no puede iniciar la actividad turística, y los vecinos pueden exigir el cese inmediato de la misma. Esta medida refuerza la capacidad de las comunidades para proteger la convivencia y el descanso vecinal, en un momento en el que los ayuntamientos también buscan equilibrar el mercado del alquiler tradicional con la oferta turística.
En los municipios, los departamentos de urbanismo y vivienda han recibido en los últimos meses consultas sobre licencias y compatibilidad de usos, un indicio del creciente interés por este tipo de alojamientos. Sin embargo, la normativa deja claro que la última palabra la tienen los vecinos.