La UE da un paso histórico: Nuevas normas para proteger a perros y gatos en su cría, comercio y bienestar
El Parlamento Europeo aprueba un reglamento pionero que refuerza la trazabilidad, prohíbe prácticas abusivas y regula la importación de mascotas en toda la Unión Europea.
El Parlamento Europeo ha dado luz verde, con 558 votos a favor, 35 en contra y 52 abstenciones, a las primeras normas de la Unión Europea destinadas a regular la cría, el alojamiento, la trazabilidad, la importación y la manipulación de gatos y perros. Un paso considerado clave para reforzar el bienestar animal y combatir prácticas abusivas en el sector.
El nuevo Reglamento, ya acordado con el Consejo, establece la obligación de identificar a todos los perros y gatos de la UE mediante microchip, incluidos los que pertenecen a particulares, y registrarlos en bases de datos nacionales interoperables. Los criadores, vendedores y refugios dispondrán de un periodo de adaptación de cuatro años, mientras que para los propietarios particulares la medida será obligatoria en un plazo de 10 años para perros y 15 para gatos.
Entre las novedades más relevantes destaca la prohibición de prácticas de cría que supongan abusos o riesgos para la salud. Se veta la reproducción entre animales con vínculos familiares cercanos —hasta segundo grado o dentro de la misma camada—, así como la cría orientada a generar rasgos físicos exagerados que puedan comprometer el bienestar de los animales.
El texto también incluye medidas estrictas contra la mutilación de perros y gatos con fines estéticos o de competición. Además, se prohíbe atar a los animales a objetos salvo necesidad médica, así como el uso de collares de pinchos o estranguladores que no incorporen mecanismos de seguridad.
La normativa amplía su alcance a los perros y gatos procedentes de países fuera de la UE para cerrar posibles lagunas legales. Estos animales deberán ser identificados con microchip antes de su entrada en la Unión y registrados en una base de datos nacional con al menos cinco días hábiles de antelación, salvo que ya figuren en registros europeos.
“Hoy hemos dado un paso importante para ordenar el comercio de perros y gatos en la Unión Europea. Nuestro mensaje es claro: una mascota es un miembro de la familia, no un objeto o un juguete”, señaló la ponente del informe, Veronika Vrecionová, destacando la necesidad de frenar el comercio irresponsable y garantizar condiciones justas para los criadores responsables.
La iniciativa responde a un contexto en el que alrededor del 44 % de los ciudadanos de la UE tienen mascota y el comercio de perros y gatos alcanza los 1.300 millones de euros anuales. Con el 60 % de las compras realizándose ya online, la Unión Europea busca adaptar la legislación a una realidad en expansión. El texto deberá ahora ser aprobado formalmente por el Consejo antes de su entrada en vigor.