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La plaza del Soto encara su reforma sin que se conozca el proyecto final

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La reforma de la plaza del Soto de La Moraleja no nace de una iniciativa municipal ni de una demanda vecinal. Su origen está en una actuación impulsada por Demarcación de Carreteras y por el desarrollo urbanístico de La Solana de Valdebebas, que prevé intervenir en el acceso a la urbanización desde la autovía A-1, en el entorno conocido como la glorieta PK-13, así como en los viales que conectan El Soto de La Moraleja con la carretera de Burgos.

Como consecuencia directa de esa actuación exterior, el Ayuntamiento de Alcobendas aceptó incluir la reforma de la plaza del Soto dentro del conjunto del proyecto. Una obra que, según se trasladó en su momento, estaría financiada por la Junta de Compensación de Valdebebas y que afecta a uno de los principales accesos a la urbanización.

La polémica surgió hace más de un año, cuando trascendió la existencia de un proyecto inicial sin que ni la Entidad de Conservación ni los vecinos hubieran sido informados previamente. Aquella propuesta contemplaba una transformación profunda de la plaza, con cambios relevantes en su configuración, la eliminación de isletas, la ampliación de carriles y una reordenación del tráfico que alteraba de forma sustancial el funcionamiento actual de este espacio.

Ese planteamiento generó un rechazo mayoritario entre los residentes, que alertaron del riesgo de convertir la plaza en un punto de paso para tráfico ajeno a la urbanización, con impacto directo en la movilidad interna, la seguridad vial y la calidad de vida. Tras esa reacción vecinal, el Ayuntamiento trasladó que se revisarían las propuestas planteadas por la Entidad de Conservación.

Ese compromiso se expresó públicamente en diciembre de 2024, durante una asamblea general extraordinaria, en la que la alcaldesa aseguró que las obras no afectarían a la modificación de carriles, ni a la caseta, ni a la isla del árbol, y que no se instalarían semáforos.

Sin embargo, el Ayuntamiento dispone del proyecto definitivo desde diciembre de 2025, sin que hasta la fecha se haya remitido a la Entidad de Conservación ni se haya presentado públicamente. A día de hoy, los vecinos siguen sin conocer el diseño final de la actuación ni cómo se gestionarán los accesos durante su ejecución.

Mientras tanto, La Solana de Valdebebas mantiene la previsión de iniciar sus obras este verano, lo que reaviva la preocupación vecinal ante una actuación de gran impacto sin información definitiva sobre uno de los accesos clave a El Soto.