La maldición de “las olimpiadas”
No he podido evitarlo después de oír a la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, decir “olimpiadas” para referirse a “juegos olímpicos”.
Manuel Vega
No tengo nada contra la ministra, incluso la considero cercana, ni este es un artículo político, pero, después de varios días de oír a demasiadas personalidades, como escuché por casualidad a Eva Guillermina Fernández, consejera de Cultura, Turismo y Deportes de Cantabria en RNE el pasado domingo, utilizar este concepto equivocado, me he decidido a ponerlo en un papel, aunque dudo que sirva para algo.
Y pongo a estos dos ejemplos para que nos demos cuenta de lo común que está siendo este error, más lamentable en personas que ocupan cargos que nos tienen que iluminar en este camino tan complejo de la Cultura.
Son muchísimas las personas que cometen este error, incluso cercanas a mí a las que considero “estudiadas”, pero estos ejemplos son especialmente significativos por el lugar que ocupan en nuestra sociedad.
Para que quede claro, Olimpiada es “es el periodo de cuatro años que transcurre entre cada edición de los Juegos Olímpicos, si bien en castellano y otras lenguas es común el uso de esta palabra para designar a los propios Juegos, como sinónimo, aunque sea incorrecto”.
Los Juegos Olímpicos son “el mayor evento deporivo internacional del mundo, en el que compiten atletas representantes de prácticamente todos los países existentes a lo largo de varios días de un evento multidisciplinario organizado cada cuatro años”.
Espero que quede claro, pero no soy muy optimista viendo lo que hace la RAE con la lingüística que, muchas ocasiones, nos hace torcer el gesto cuando aprueba cosas que nos parecen arbitrarias. Tan sólo voy a recordar un par de cosas que me han acompañado, una toda la vida y otra recientemente.
La primera es “explotar” por “estallar” o “explosionar” que me corrigieron cuando todavía era niño y otra es “solo” que está permitido escribir sin tilde cuando es adverbio y, a mí, por lo menos, me hace un lío en una lectura rápida. La RAE a veces va más rápido de lo necesario y otras muy despacio.
Hay un programa en RNE que se llama “Palabras moribundas” y las veces que lo escucho siento pena de la degradación de nuestro idioma y ver que hoy, en los países de América donde se habla español, palabras que hemos “matado” en nuestro país todavía existen y, cada vez, estos países son más ricos que nosotros en nuestra lengua. Pero eso es lo que hay. Seguiremos maltratando el español. Seguro.