Ire Lenes: “La fotografía es el motor de mi vida”
Su mirada es profunda, curiosa, intensa y, al mismo tiempo, asaz tímida. Fotógrafa brillante, Ire Lenes (Madrid, 1981) ha expuesto en salas de prestigio y la han elegido como finalista de los Premios ING Talent 2021.
Las Otras Miradas de Jorge García Palomo
Le encanta viajar y, desde siempre, la zona norte de Madrid ha sido su feudo. Y su pasión, subraya, “narrar historias a través de la fotografía”. Muy atentos a Ire Lenes, que en esta entrevista deja, sin duda, uno de los mejores deseos de futuro: “Me conformo con poder fotografiar a un niño o una niña dando un beso y un abrazo a sus abuelos”.
¿Cómo te presentarías y definirías?
Alguien extremadamente emocional, un tanto payasa y un poco cuadriculada. Apasionada de los viajes extraños.
¿Cómo te gusta mirar la vida?
Con mucha curiosidad; de lo contrario, me aburro.
¿Y qué tal has pasado esta época de pandemia? ¿Con qué imagen resumirías esta época aciaga? ¿O cómo te gustaría plasmarla, acaso con esperanza?
Pues en lo realmente importante no lo he pasado mal. Mi familia y yo hemos tenido salud, eso es lo que importante. A nivel emocional, fatal. Si tuviera que hacer una foto, sería una imagen totalmente negra. Me ha afectado mucho el sufrimiento ajeno, el no poder despedirse de seres queridos, la pérdida de empleo, el sistema sanitario desgastado y los niños creciendo sin abrazos y besos… Es una pesadilla. ¿Esperanza? Intento mantenerla, pero me está costando mucho.
¿Qué significa la fotografía en tu vida?
La fotografía es el motor de mi vida, la que alimenta mi curiosidad, mis inquietudes, mis ganas de salir al mundo. Pero también es mi bien más preciado, a nivel personal. Es el registro de lo que más me importa en la vida: la familia.
¿Y cómo empezó todo? ¿Cuándo viste que la cámara es parte de ti?
La cosa empezó hace mucho tiempo con la típica cámara chiquita para registrar los momentos de la vida, pero se puso seria cuando me matriculo en la escuela PICA de Alcobendas y comienzo a entender la luz y su mundo. Desde ese primer año de estudios comprendí que la fotografía era mi herramienta de expresión y, desde entonces, no me he separado de ella.

¿Cómo andamos de salud fotográfica en España, según Ire Lenes?
Creo que mejor que nunca a nivel creativo. Hoy la fotografía se la puede permitir cualquier persona con inquietudes y hay mucha producción, lo que enriquece el lenguaje visual. De la misma manera, cada vez hay más instituciones que apuestan por este arte, lo que hace que llegue a más público. También es cierto que en el área profesional no está en su mejor momento: la reducción de publicaciones ha disminuido las posibilidades de vivir de ello a nivel editorial y la crisis ha hecho lo mismo a nivel artístico. Otro gran problema son los parásitos de la fotografía que, con la excusa de “Te voy a dar difusión”, pretenden que trabajes gratis.
¿Y cómo ves Alcobendas, un icono por su prestigio y colección fotográfica?
Alcobendas es todo un referente en fotografía, ya no solo por su prestigiosa colección o por el continuo cartel expositivo en su Centro de Arte, sino por la gran apuesta que ha supuesto la creación de la escuela PICA, que esconde mucho talento. Por otra parte, es una pena que las becas de creación, que durante tantos años ayudaron a artistas locales, hayan desaparecido.
Flamante finalista de los Premios ING Talent 2021… Enhorabuena, amiga. ¿Qué supone este reconocimiento y… cómo se te queda el cuerpo?
Pues el cuerpo ¡desencajado! (Risas.) No es un premio al que te presentas. Son ellos los que te nominan… Te puedes imaginar cuando me llamaron: no entendía nada, llegué a pensar que era una broma. Y esto ha supuesto un impulso en mi carrera. La visibilidad que aporta es increíble; además, te plantean un reto, que implica una inyección de motivación en mi letargo pandémico. Otro aspecto súper positivo es estar tutorizada por uno de los fotógrafos que más admiro en el mundo, Alec Soth. Y no puedo obviar que una vez terminado el proyecto, que está basado en mi propio barrio, se aplica a un gran premio económico. Resumiendo, esta oportunidad significa seguir viviendo de lo que más me gusta en la vida: narrar historias a través de la fotografía.
¿Algún momento especial de tu trayectoria como artista?
Cada pasito es un momento especial. Si tuviera que elegir, sería la publicación de mi libro “Archipiélagos” y la muestra en la Sala Kursala; haber obtenido la beca DKV en el Festival de Albarracín, dirigido por Gervasio Sánchez y Sandra Balsells; o haber expuesto en el Circulo de Bellas Artes en el marco de Photoespaña.

¿Y dónde te gusta especialmente haber expuesto tus fotos?
Exponer en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, sin lugar a dudas.
¿Referentes, inspiración, gente que admires de la fotografía?
La lista es infinita pero si hay que elegir… Javier Arcenillas, por su manera de ver la vida a través de un obturador; Alec Soth, por su narrativa visual; José Manuel Navia, que es poesía hecha fotografía, o Richard Misrach y sus atmósferas.
Lo pregunto siempre que hablo de humor… En el caso de la fotografía, ¿estamos también ante un lenguaje universal?
Pues yo creo que sí, pero lo mejor es que cada uno puede interpretarla como quiera, así que es un lenguaje universal y anárquico.
¿Por qué reivindicar la cultura –cultura segura- en estos tiempos?
Porque la cultura es el oxígeno para nuestra mente y, teniendo en cuenta que estamos viviendo un periodo que afecta tanto a nivel emocional, diría que ahora más que nunca necesitamos la cultura. Hacerla segura es más fácil de lo que parece. El problema es que en términos capitalistas no es rentable: creo que hay que poner límites a nuestro sistema. No todo se debería medir en términos económicos: una mente sana es más beneficiosa para nuestra sociedad que una mente adinerada.
¿Qué significa para ti la zona norte de Madrid? ¿Tu vida, trabajo, entorno?
Pues es todo: donde he nacido, donde vivo, donde desarrollo casi toda mi vida, donde he trabajado casi siempre. De pequeña me imaginaba viviendo por el mundo y he terminado viviendo a escasos metros de la casa familiar, por algo será.

¿Por qué descubrir Madrid y la zona norte? ¿Algún lugar genuino para ti?
¡Qué te voy a decir yo, que tanto amo “Madriz” (sic)! Madrid es una de las ciudades más abiertas que hay en España: con tan solo pisarla puedes decir que eres de aquí. Para mí hay dos lugares de gran importancia: el Monte Valdelatas, pura naturaleza muy cerca de mi casa. Cuando me siento agobiada, me voy a caminar entre sus árboles y vuelvo renovada. También me gusta perderme por los alrededores de Puebla de la Sierra, un rincón remoto y mágico de la Sierra Norte de Madrid.
Una reflexión final, acaso una foto imaginaria desde La Mirada Norte…
Me conformo con poder fotografiar a un niño o una niña dando un beso y un abrazo a sus abuelos.
¡Muchas gracias, enhorabuena y besos, Ire Lenes! Todos a visitar la web:www.irelenes.com

El periodista y comunicador Jorge García Palomo nos presenta a todo tipo de personas genuinas, creativas, curiosas, contingentes y necesarias… Como diría aquel genio, “gente loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo”… Sí, son “Otras miradas”. Y están entre nosotros.